San Martín de Porres

san martin de porres milagros

Oración a San Martín de Porres

Dios y señor mío,

Aleja de mi todo pensamiento de soberbia y vanidad,

Si  quieres valerte de , para expresar tu grandeza

Yo te serviré, 

Pero como el más bajo y despreciable de tus servidores,

Gracias señor, por el don inapreciable de tu fe,

Y la llamo tu fe, porque más que mía es tuya, 

Yo solo puse un solo de riesgo y , 

La certeza y la seguridad de la mía.

Amen.


Oración a San Martín de Porres por los enfermos

Señor Nuestro Jesucristo,

Que dijiste, pedid y recibiréis,

Humildemente te suplicamos que,

Por la intercesión de San Martín de Porres, escuches nuestras suplicas. 

Y concédenos el favor que tanto necesitamos:

Te rogamos por la paz del mundo, por todos los enfermos

Y apiádate de aquellos que esta desahuciados y agonizando, 

Concédale llegar pronto Asia la eternidad. 

Te lo pedimos por los méritos de tu hijo Jesucristo.

Amen. 


Querido Fray Martin de Porres, 

Santo admirado por su humildad y obediencia Asia Dios.

Ayúdame cada día a ser una persona humilde y misericordiosa

Como tú lo fuiste en la tierra, 

Te pido intercedas ante Dios por mi familia,

Líbralos de todo mal y peligro

y concédeles alcanzar una vida llena de fe, sabiduría, salud, paz, y felicidad,

Aléjalos de todo mal de cuerpo y alma

Y llévalos con Dios a cada uno de ellos.  

Interceda por mis seres queridos que ya pasaron a la otra vida,

Para que pronto puedan ver el amor de Dios

Y vivir libres de todo sufrimiento.

Por Cristo nuestro Señor. 

Amén. 


Oración a San Martín de Porres por los animales

Oh glorioso san Martín, 

Intercede ante nuestro padre Celestial por todos los hogares del mundo,

En especial por mi hogar, donde hay tanta desunión y violencia,

Te pido por la paz del mundo e intercede por todos los enfermos

En especial por lo que hoy están en agonía,

Te pedimos que protejas a los animales, ancianos y niños que están sin un techo,

Ni alimentos para poder vivir. 

Tu que viviste solo para Dios,

Para sanar a los enfermos y para proteger a todos los necesitados,

No te olvides de tantas penas,

Por eso acudo a ti mi protector San Martín de Porres. 

Alcánzame tu espíritu de caridad y servicio,

Para que amorosamente les sirva a mis hermanos

Y a hacer el bien a todos los que me rodean. 

Padre celestial, por los méritos de tu fiel siervo San Martín,

Protégenos y concédenos la paz, la fe y la esperanza.

Te lo pedimos por los méritos de tu hijo Jesucristo,

nuestro Señor.

Amén. 

san martin de porres frases

Historia de San Martín de Porres. 

Nació el 9 de diciembre de 1579 en Lima, Perú, era un negro mulato que se presentaba como Martin de Porres servidor de Dios y popularmente conocido como fray escoba. 

Vivió en extrema pobreza al lado de su hermana y su madre, pero su padre al ver la forma tan precaria en la que vivía decidió reconocerlo.

Desde pequeño trabajo como colaborador de un barbero y cirujano, oficio en la cual adquirió conocimientos de cirugía menor, oficio en el cual gano reconocimiento como sanador de enfermos.

Todo el dinero que ganaba en su trabajo era para donarlo a los pobres y ayudar al más necesitado, aunque en 1594 entró en la Orden de Santo Domingo de Guzmán, para dedicar su vida completa al servicio de Dios.

Personas de todas las clases sociales, lo buscaban para obtener alivio y sanación espiritual, en 1603 se le concedió el hábito de religioso, otorgando votos de pobreza, obediencia y castidad.

San Martín de Porres se sometía a duras penitencias y a intensas horas de oración, durmiendo y comiendo muy poco, servía como enfermero a sus hermanos dominicos y a todo aquel que lo necesitara.

Fray Martín cultivaba en el monasterio las plantas medicinales que aliviaban a sus enfermos, cuando las personas se enfermaban, el salía en su ayuda y entraba a cualquier casa o cárcel con las puertas cerradas, sin necesitar de la llave.

Una da sus actividades era barrer, por eso era reconocido como el fray escoba y le gustaba enseñar esta labor, decía: esa no es la forma de barrer, tomen la escoba con amor, la escoba es símbolo de limpieza exterior e interior, observen que no hay que apretar demasiado el palo, dejen que la escoba vaya suave con el movimiento del cuerpo y el movimiento del brazo, así queda limpio el suelo y también el alma, por eso hay que barrer la tierra y también los pecados.

Compartió grandes momentos de su vida con los animales, decía que todo animalito bien sea ratón, gato o perro, eran criaturas de Dios.

Nunca olvidemos que en el paraíso convivían en armonía los animales y el hombre, y fue precisamente el egoísmo del hombre, el que perdió el orden el equilibrio y vino la perdida y la gracia de Dios.

Sentía una gran amistad así los animales los cuales les decía: ves que belleza es la paz y la armonía, cuando en un plato los ponía a comer al gato, perro y ratón.

Oración a San Martin de Porres

La biografía de San Martín de Porres

Vivía en continua interrogación con Dios, pero a la vez le decía: quien soy yo para interrogarte, 

soy un esclavo de Dios y no de los hombres, soy un esclavo de Dios por mi propia voluntad, esas palabras se las dirigió a su padre cuando quiso sacarlo del convento.

Odio la injusticia y la tiranía, pero tengo compasión por el hombre ciego y violento, creo en la victoria del amor sobre el odio, la unión de todos, pero una unión basada en los derechos humanos en la justicia. 

Lucho mucho por la esclavitud¨mi cristo es lleno de amor y no de látigo, es la ley de los hombres no de Dios, Jesús dijo: amaos los unos a los otros, no debe haber diferencia de razas y de credos entre los hombres de buena voluntad, cuando un alma está cerca de Dios, la muerte es solo un hilo que se rompe para la perfecta unión¨.

Evangelizo a indios y esclavos, y trato de mitigar sus sufrimientos, escuchaba la voz de Dios que le decía: que él era la perfección de los humanos, porque tu fuerza espiritual es igual a Dios, eres un santo tu poder será infinito y harás milagros, serás venerados en los altares el cual él le decía que no era digno de escuchar su voz.

Murió a los 60 años, el 3 de noviembre de 1639 en Lima, Perú. Fue canonizado en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, por el papa Juan XXIII en 1962 y fue el primer mulato en ser canonizado por la iglesia católica.

Los milagros aprobados por la Iglesia para su canonización ocurrieron en Asunción y en Santa Cruz de Tenerife.

El 3 de noviembre se celebre la fiesta de San Martin de Porres y sus restos mortales descansan en la Basílica y Convento de Santo Domingo de Lima.

Frases Célebres de San Martín de Porres. 

  • Lo que hace el hombre por el bien del hombre, vive eternamente.  
  • Dios hizo grande al ser humano y su grandeza no podrá ser olvidada. 
  • Si tuviera 20 años pediría que me mandaran como misionero al oriente, para predicar el amor de cristo, para llevarles un mensaje de paz a mis hermanos los hombres, para que dejen el odio, la injusticia, que entiendan que solo el amor los puede salvar y que ayuden al necesitado con el amor de Dios.  
  • Seamos grandes y hagamos cosas importantes ante los ojos de Dios y no ante los hombres. 
  • Cuando el espíritu viaja no hay distancia. 
  • Donde hay fe, hay amor; donde hay amor, hay paz; donde hay paz, esta Dios, y donde esta Dios, no falta nada. 
  • A los enfermos: Yo te curo, Dios te sana. 
  • Barriendo nos enseña que hay que trabajar para comer el pan de cada día. 
  • Nos enseñó el amor a Dios, al hombre y murió en la cruz para salvarnos del pecado y de la muerte. 
  • A través de los animales como el perro, el gato y el ratón, nos enseña a vivir como hermanos. 

San Judas Tadeo

oracion a san judas tadeo para el trabajo

Oración a San Judas Tadeo para el amor y la salud

Oh bondadoso San Judas Tadeo,

primo y siervo fiel de Jesús.

Ven pronto en mi auxilio en este momento de

donde mi alma se encuentra triste, abatida,

solo y desesperado,

tú que eres el patrón de los casos imposibles y

de las causas desesperadas.

intercede ante nuestro señor y la Virgen Marías,

Para que me ayuden y protejan,

en todas mis necesidades, pruebas y sufrimientos,

particularmente en esta (hacer la petición).

Ayúdame a tener una vida santa, llena de esperanza,

amor, humidad y protección por todos mis seres queridos y

por aquellos, que me hayan hecho daño en mi vida.

Concédeme tener fe y confianza en Nuestro señor Jesucristo.

Amén.


Oración a San Judas Tadeo para la familia

San Judas, Apóstol de Cristo y Mártir glorioso,

deseo honrarte con especial devoción.

Te acojo como mi patrón y protector.

Te encomiendo mi alma y mi cuerpo,

todos mis intereses espirituales y temporales y

asimismo, los de mi familia.

Te consagro mi mente para que en todo proceda a la luz de la fe;

mi corazón para que lo guardes puro y lleno de amor a Jesús y María;

mi voluntad para que, como la tuya, esté siempre unida a la voluntad de Dios.

Te suplico me ayudes a dominar mis malas inclinaciones y

tentaciones evitando todas las ocasiones de pecado.

Obtenme la gracia de no ofender a Dios jamás,

de cumplir fielmente con todas las obligaciones de mi estado de vida y

practicar las virtudes necesarias para salvarme.

Amén.

milagros de san judas tadeo

Historia de San Judas Tadeo

San Judas Tadeo descendía de la estirpe real de David, era hijo de Alfeo (Cleofás), quien era hermano de San José, esposo de la Virgen María y padre de Jesús de Nazareno.

San José era tío de Judas Tadeo y el apóstol Santiago era su hermano, su madre María de Cleofás era prima de la virgen María.

Su padre siempre se preocupó por su crecimiento corporal y espiritual, enseñándoles los mandamientos que nos dejó Moisés y las enseñanzas de los rabinos en la sinagoga, todo para que su hijo estuviera cerca de Dios.

Cuando nació Judas todos se sintieron muy felices especialmente José y María, cuando María se acercó al bebe, el niño le sonrió, igual que a su hermano Santiago.

El primer hijo de Alfeo se llamó Jacob en honor al patriarca que tuvo 12 hijos y de los que surgieron las 12 tribus de Israel, pero con el paso del tiempo al considerarse que Jacob era santo, le pusieron el nombre de Santiago y el nombre de Judas es porque en hebreo significa Alabado sea Dios y Tadeo porque significa valiente para proclamar su fe.

San Judas Tadeo es uno de los santos más populares y queridos entre los católicos, debido a las numerosas intercesiones que hace a sus devotos.

Para San Judas Tadeo su centro siempre fue Jesús y todo lo que lo rodeaba como sus milagros mensajes.

La familia de Judas y Jesús se visitaban constantemente lo que permitió a los primos (Santiago, Judas y Jesús) crecer juntos y desarrollar un vínculo juntos.

María de Cleofás le dice a María la esposa de José: como han crecido nuestros hijos, pero tu hijo Jesús tiene algo muy especial, tiene mucho carisma y siempre busca como ayudar a los demás, a lo que María le responde: Si Cleofás, Dios lo ha bendecido con un carácter especial y seguramente tiene preparado algo muy especial para él.

imagenes de san judas tadeo

La biografía del Santo apostólico y primo de Jesús, San Judas Tadeo

A San Judas Tadeo se le representa con un medallón en el pecho con el rostro de Jesucristo, Judas y Jesús eran muy parecidos en lo espiritual y lo físico.

También se le representaba con una llamarada en la cabeza, porque el día de pentecostés recibió al Espíritu Santo al lado de María y los demás apóstoles; en su mano sostiene un hacha que hace mención de su martirio o un bastón como símbolo de las grandes distancias que recorrió mientras predicaba.

Es patrono de las causas imposibles y uno de los santos más populares y queridos por los católicos, debido a los numerosos favores que les hace a sus devotos.

Con los años los tres primos se convirtieron en hombres fuertes, responsables y que ayudaban a sus familias, Jesús se convirtió en un hábil carpintero como su padre y después de la muerte de José, Jesús era el encargado de sostener su familia.

Sus primos se dedicaron a labores del campo, para colaborarle a su padre Alfeo y su madre Cleofás.

Pero los tres hombres dejarían su hogar para integrar una nueva familia y al poco tiempo el Espíritu de Dios descendió sobre Juan Bautista para pedirle que preparada el camino del mesías, también descendió sobre Jesús para indicarle que ya había llegado el tiempo de cumplir la misión de salvar al mundo.

Cuando Juan bautiza a Jesús, este se retira al desierto para preparar su misión y Jesús dice: ¨es necesario hacer oración y ayunar para que nada ni nadie se interponga o me aleje en lo que debo hacer¨, aunque el demonio trato de tentarlo y engañarlo, Jesús siempre se mantuvo firme en su misión.

Jesús inicia la conformación de sus 12 discípulos y elige a personas humildes para que lo acompañen en su misión.

También invito a sus primos Santiago el menor y Judas Tadeo; Santiago le dice asombrado a su Judas: hermano nunca pensé que nuestro primo Jesús, fuera el mesías prometido por Dios y que nos invitara hacer parte del grupo de sus 12 apóstoles.

A partir de ese momento Judas Tadeo junto con sus compañeros, escucharon los sermones, las enseñanzas de Jesús y presenciando milagros, todo este conocimiento les ayudo para después cumplir las misiones que Dios le daría a cada uno.

Judas Tadeo acompaño en todo momento a Jesús y aprendió junto a sus compañeros de la palabra de Dios, también vivió el momento donde fue entregado por Judas Iscariote, el momento de la crucifixión y su resurrección tres días después como lo había prometido.

Jesús permanece con sus apóstoles durante 40 días y antes de ascender a los cielos les dijo: Vayan por todo el mundo predicando el evangelio y bauticen en el nombre del padre del hijo y del Espíritu Santo.

Diez días después Jesús les envía al Espíritu santo para que desciendo sobre todos sus apóstoles en forma de lenguas de Juego, es por esto por lo que a Judas Tadeo se le presenta con una llama encima de su cabeza.

Después de esto ellos deciden separarse y llevar el evangelio a distintas regiones del mundo para cumplir la misión de su maestro Jesús, pero Simón le dice a Judas: Recuerda que nuestro maestro nos encargó que fuéramos a predicar el evangelio de dos en dos, tú y yo lo podemos hacer juntos, a Judas le agrado la idea e iniciaron el viaje juntos.

Judas predico incansablemente durante 10 años en Judea y luego paso a Mesopotamia y finalmente en Persia.

Después regresa a Jerusalén para el concilio de los apóstoles, uniéndose luego con Simón en Libia, donde Judas les dice: en toda esta región desconocen al verdadero Dios, están alabando falsos ídolos, nosotros vamos a convertirlos para poder asegurarles la vida eterna.

Los apóstoles no eran bien recibidos en todas partes, Judas y Simón deseando convertir al rey, fueron rodeados por sus magos con serpientes venenosas, pero el rey se indigna ante esta situación, pero Judas le dice: No se preocupe Majestad, no debes de temer ya que esta es la ocasión para demostrar el poder del Dios vivo.

Los apóstoles con sus mantos hicieron unas bolsas en las que metieron las serpientes y luego las lanzaron a los magos, siendo víctimas de las mordeduras y el Rey les dice, ¨mis magos bien merecen la muerte¨, pero Judas le respondió, ¨Majestad nuestra misión consiste en sembrar la vida entre los muertos, pero no procurar la muerte de nadie, vamos a hacer una oración para que las mismas serpientes les quiten el veneno a los magos¨, y el milagro ocurrió.

Judas y Simón le demostraron al rey, que Cristo los había enviado para salvar del pecado a la humanidad, Por este hecho fueron muchos los que creyeron y se convirtieron, incluyendo la familia real.

Pero el mal siempre trata de dañar el plan Divino y los 2 apóstoles fueron atacados por las fuerzas del mal, Judas Tadeo y Simón buscaron alojamiento donde un discípulo llamado Semme.

A la mañana siguiente unos sacerdotes idólatras animados por los magos que habían sido mordidos por las serpientes, buscaban venganza y esta gran multitud rodearon la casa y exigieron a Semme, que les entregara a los apóstoles o quemarían la casa, ellos se entregaron, pero no pudieron hacer que adoraran a sus ídolos, ya que este la multitud le hacían culto al sol y a la luna, como si fueran Dioses.

La multitud se abalanzo sobre los apóstoles salvajemente y Simón le cortaron su cuerpo por la mitad con una sierra y antes de morir pronuncio las siguientes palabras: ¨señor no les tomes en cuenta este pecado y recibe nuestro martirio como semilla de nuevos cristianos¨.

Luego cogieron a Judas que se encontraba herido y con un hacha afilada le cortaron la cabeza y antes de morir Judas tuvo una visión de Jesús antes de morir, miró a Simón y le dijo que veía al Señor que los llamaba hacia él.

Pero la respuesta Divina se manifestó en una gran tempestad, haciendo caer las estatuas de los falsos ídolos, que al caer contra el piso quedaron hechas pedazos.

Los demás discípulos recogieron sus cuerpos con mucho cuidado y trasladaron sus cuerpos a Roma, donde hasta el día de hoy son venerados en la basílica de San Pedro, en una capilla que lleva sus mismos nombres.

San Judas Tadeo escribió una carta, la cual podemos leer en el nuevo testamento, donde denuncia las falsa herejías de los primeros tiempos y alertándonos a los cristianos de las falsas doctrinas, nos critica la forma mundana en que vivimos, la lujuria y aquellos que por dinero o una buena posición social, adulan a la gente.

Nos anima a permanecer firmes a la fe, a que estemos alertas de los falsos profetas, a los cuales el Señor les tiene reservadas la condenación, nos aconsejas que no seamos murmuradores, descontentos con nuestro destino, donde vivimos según nuestras pasiones y hablando palabras indebidas, también nos advierte que los que se dedican a la fornicación o pecados de impureza, pueden perder la felicidad eterna.

San Judas nos incita a llevar una vida de fe, esperanza, amor a Dios en la oración, en amar al prójimo y que seamos pacientes a la voluntad de Dios.

San Judas tenía una linda oración: Al único Dios que es nuestro salvador, por medio de Jesucristo Nuestro Señor, sea la gloria, el honor la fuerza y el poder, desde antes de todos los tiempos ahora y para siempre. Amén.

Santa Brígida de Suecia, mística y patrona de Europa, escribió que un día Jesús le recomendó que cuando quisiera obtener ciertos favores, los pidiera por medio de San Judas Tadeo, por esta razón es considerado patrono de las causas imposibles y comparte este patronazgo con Santa Rita de Casia.

San Judas Tadeo es uno de los santos más populares y su principal fundamento son los numerosos favores celestiales que consigue a sus devotos que le rezan con fe, especialmente en cuanto a conseguir empleo o casa.

En su vida fueron muchos los milagros de San Judas Tadeo, pero lo mas destacable de su vida, fue el compromiso con el mensaje que dejo Jesucristo en sus vidas, una misión que les costo la vida y la asumió con mucho amor y fe.

La Iglesia en occidente los celebra el 28 de octubre, ambos Santos recibieron juntos la corona del martirio y por eso la Iglesia los celebra el mismo día, sus reliquias se encuentran en un altar de la Basílica de San Pedro en el Vaticano.

Oración a San José de Cupertino

oracion san jose cupertino para un parcial

Oh glorioso San José,

ayúdame a tener un corazón:

humilde, obediente y sereno como el tuyo,

llena mi vida de bondad, fe y esperanza,

en nuestra Madre María.

Intercede ante nuestro Padre Celestial,

para que mi hijo pueda aprobar el examen,

para pasar a la Universidad,

ayúdalo hacer una persona de bien,

útil a la sociedad y a su familia.

Amén.

Oración San Juan de Cupertino por los exámenes y estudiantes

Oh glorioso San José de Cupertino,

que en la tierra obtuviste de Dios,

la gracia que te preguntaran en tu examen,

solamente las preguntas que conocías.

Consigue para mí que este examen que voy a presentar,

me pregunten sobre todos los conocimientos que tengo presentes,

te lo pido por los méritos de nuestra Señora la Virgen María.

Amén.

imagen de san jose de cupertino

La biografía de San José de Cupertino

San José nació en 1603 en Cupertino, en la diócesis de Nardo del Reino de Nápoles.

Vivió hasta los 60 años y fue canonizado casi cien años después de su muerte.

Su padre murió antes de su nacimiento y la madre lo pario en un establo, a los cinco años se dedicó a la oración y a menudo permanecía inmóvil, su madre lo trataba con dureza y consideraba como una persona inútil.

Él trató de aprender el oficio de fabricar zapatos, pero nunca fue hábil para el trabajo.

A una corta edad se sintió atraído por la vida religiosa y trató de unirse a un grupo de frailes franciscanos conventuales en su ciudad natal, pero fue rechazado.

Luego pidió unirse a un grupo de frailes capuchinos cerca de su ciudad y fue aceptado, pero ese acuerdo terminó pronto, ya que sus frecuentes éxtasis religiosos, le dificultaban el trabajo.

A los 17 años se convirtió en capuchino, pero sus deficiencias intelectuales y éxtasis frecuentes, no le permitían continuar en el convento, porque dejaba caer montones de platos y se olvidaba de sus labores, por lo que regreso a su hogar.

Su madre no se alegró de verlo regresar a casa al tener 18 años y para deshacerse de José, suplicó a su hermano un fraile franciscano, que lo admitiera en el convento y gracias a esto el joven ingresó como criado al monasterio franciscano.

Le dieron un hábito de terciario y lo pusieron a trabajar en los establos, en este tiempo José comenzó a cambiar, se volvió más cuidadoso con su trabajo y oraba con más constancia.

A pesar de su analfabetismo, los franciscanos estaban muy impresionados por la obediencia y carisma del joven, que lo hicieron candidato para estudiar para sacerdote.

Los fieles celebran su fiesta el 18 de septiembre.

Diacono y Sacerdote.

Aunque era distraído y lento para aprender, fue iluminado por el cielo, lo que le ayudo alcanzar la bendición de ser sacerdote, siendo ordenado diácono y sacerdote por obra y milagro de nuestro Señor Jesucristo.

José recibió el sacerdocio de una manera milagrosa, ya que a los 10 primeros seminaristas a los que el obispo pregunto, respondieron de forma magistral y quedo tan impresionado que no le pregunto nada a José, quien era el siguiente y no se sentía bien preparado.

El obispo admitió a todos los candidatos y por lo tanto José fue ordenado en 1628, después de haber sido eximido de exámenes que probablemente no podría haber aprobado

José promovía la devoción a la Virgen María, como maravilloso camino a una vida cristiana más profunda y de amor a Jesucristo.

Luego de su ordenación al sacerdocio, se entregó por completo a una vida de devoción al Señor y a su iglesia.

La historia de quien fue San José de Cupertino

Es conocido como el santo volador, su vida se caracterizó por éxtasis y levitaciones, entraba en éxtasis con frecuencia durante la santa Misa y cuando rezando los salmos de la Biblia.

Fue nombrado patrono de los cosmonautas por el don de la levitación y de los estudiantes por las dificultades que debió atravesar en sus estudios, es el protector de los estudiantes en sus exámenes y es el santo patrón de los aviadores.

San José de Cupertino también tenía el don de bilocación, ósea estar en dos lugares el mismo tiempo, en su pueblo paso como un hombre tonto, porque las cosas se le olvidaban con facilidad, no retenía lo que aprendía, pero ejercito la memoria en un monasterio y los resultados fueron impresionante.

Sus predicaciones eran sencillas, pero el contenido tenía mucha profundidad, poniendo toda su confianza en el señor y la Virgen experimento la elevación, tenía el privilegio de gozar de varios dones como: la sanación, carisma y bendición.

Era el elegido por sus superiores como exorcista de los demonios, pero él se consideraba indigno de hacerlo, pero cuando actuaba para sacar demonios era muy efectivo y decía la siguiente frase: ¨Sal de esta persona si lo deseas, pero no lo hagas por mí, sino por la obediencia que le debo a mis superiores¨, y el demonio salía de inmediato.

Tenía el don de comunicarse con los animales, cuando pasaba por el campo y oraba, las ovejas y las vacas se reunían a su alrededor y escuchaban atentas sus oraciones, las golondrinas también volaban alrededor de su cabeza, acompañando su camino.

Durante su vida sufrió muchos desprecios y humillaciones, pero sin embargo su devoción al señor y a la virgen iban aumentando cada día más.

Nuestra Señora nos dice en la Magnifica: El Señor levanta al desvalido y al pobre, se fija en el humilde y lo sienta con los príncipes; esto hizo el Señor con José de Cupertino.

De Cupertino salía un olor a santidad, un perfume sobre natural de su pureza interior y por eso siempre sabían en que rincón o lugar del convento estaba.

Tenía el don de leer la profundidad del alma y saber lo que atormentaba a las personas en la confesión, la luz de Dios lo iluminaba y penetraba lo más profundo del corazón de las personas, para ayudarlos a salir de las tinieblas y llenarlos de bendiciones.

Vida religiosa y mística

La investigación sobre la vida de José de Cupertino encontró que, durante su vida, tuvo diversos fenómenos místicos de orden corporal, como entrar en éxtasis, un estado donde no sentía nada, aunque lo pincharan con agujas, le dieran golpes con palos, lo quemaran con velas encendidas. Lo único que lo hacía volver en sí, era oír la voz de su superior que lo llamaba a cumplir sus deberes.

Cuando regresaba a su estado normal, pedía perdón a sus compañeros diciéndoles: excúsenme por estos ataques de mareo que me dan.

Sus superiores lo enviaban constantemente a los pueblos a pedir limosna para los más necesitados.

Dones de San José de Cupertino

Don de bilocación: significa estar en dos lugares al mismo tiempo, cuando su madre estaba en agonía en el pueblo de Cupertino, José estaba en Asís donde percibió la necesidad de su madre, en ese momento se resplandece en la habitación de su madre, era José para atender a su madre, que al verlo exclamo: Oh padre José, oh mi hijo, y muere al instante.

En Asís sus superiores le preguntaron porque estaba llorando y él les cuenta que su madre acababa de fallecer, al poco tiempo reciben una carta que confirmaría la muerte de su madre.

Las Levitaciones: fue llevado ante el Papa Urbano VIII, quien deseaba saber si eran ciertos los éxtasis y la levitación del fraile, San José se presentó y ante el pontífice se elevó por los aires, ante el asombro de los presentes. también predijo el día y la hora de la muerte del Papa Urbano VIII y del Papa Inocencio X y predijo el ascenso al trono de Juan Casimiro.

Milagros de San José de Cupertino.

  • Un día mientras pedía limosna en una casa, vio a una niña llorando y José para consolarla le mostro el crucifijo, y le pidió que le diera un beso, de inmediato la niña se levantó y camino a donde José, en ese momento salió su madre y asombrada grito milagro, milagro. Su niña era paralitica de nacimiento y caminaba ahora normalmente.
  • Fue bendecido por Dios con muchos milagros, aunque él decía que era mediación de la virgen María, uno de los sucesos más famosos fue cuando 10 obreros deseaban llevar una cruz pesada a una montaña, pero les fue imposible y José se elevo por los aires con la cruz y la llevo hasta la cima del monte.
  • Curo a un hombre de sus llagas, haciendo la señal de la cruz.
  • Los mancos y cojos eran sanados al besar su crucifijo.
  • Cura a un ciego colocando una capa sobre su cabeza.
  • Los enfermos de una plaga tenían fiebre altísima y se curaban cuando el santo les hacia la señal de la cruz sobre su frente.
  • También multiplicaba panes, miel, vino y cualquier comida que se le ponía adelante.
  • Con la señal de la cruz resucitaba muertos.
  • San José nunca acepto sus méritos por sus milagros, siempre se los acreditaba a su madre María, a la que siempre desde su infancia le tuvo una gran devoción.
  • El Papa Benedito XIV, que era demasiado rigoroso para aceptar milagros, estudio detenidamente la vida de San José de Cupertino y declaro: Todos estos hechos no se pueden explicar, sino que es una intervención muy especial de Dios.
  • José sus últimos años de su vida fue enviado a conventos muy alejados, donde nadie pudiera hablar con él, pero la gente siempre se enteraba dónde estaba y salían en su búsqueda, por lo que lo enviaban a conventos más apartados.

San Pedro Apóstol

fotos simon pedro apostol

Oh San Pedro vengo a ti,

con mi alma triste, desolada y abatida,

transfórmame, ilumíname y lléname de fe,

del mismo modo que Jesús hizo con tu vida,

cuando te envió al espíritu santo.

Te suplico me concedas el milagro (hacer la petición).

Así como cuando le imponías las manos a los enfermos,

en nombre de Jesús y todos eran sanados.

Yo tengo mucha fe que tú me lo vas a conceder,

como cuando el solo pasar por lado de los enfermos,

tu sombra sanaba a todos los que tenían fe,

de que el milagro se me va a conceder.

Te lo pido por los méritos de nuestro señor Jesucristo.

Amen.

Oración San Pedro apóstol

Príncipe de los Apóstoles y de la Iglesia Católica:

por aquella obediencia con que, a la primera voz

dejaste cuanto tenías en el mundo para seguir a Cristo;

por aquella fe con que creíste y confesaste por Hijo de Dios a tu Maestro;

por aquella humildad con que, viéndole a tus pies,

rehusaste que te los lavase;

por aquellas lágrimas con que amargamente lloraste tus negaciones;

por aquella vigilancia con que cuidaste como pastor universal del rebaño que se te había encomendado;

finalmente, por aquella imponderable fortaleza con que diste por tu

Redentor tu vida, te suplico Apóstol glorioso,

por tu actual sucesor el Vicario de Cristo.

Alcánzame que imite del Señor

esas virtudes tuyas con la victoria de todas mis pasiones;

y concédeme especialmente el don del arrepentimiento para que,

purificado de toda culpa, goce de tu amable compañía en la gloria.

Amén.

 

Biografía de San Pedro

Simón Pedro nació en Betsaida, Galilea, Israel; se desempeñaba como pescador y pastor junto a su hermano Andrés, quien también fue seguidor y apóstol de Jesús.

Pedro tenía una vida simple, vivía con su esposa, su hija y su suegra en Cafarnaúm.

La biblia nos cuenta que su suegra estuvo muy enferma con una fiebre de 38 grados, pero el señor tuvo compasión y la sano.

Pedro tenía la debilidad de no confiar en sí mismo y de ignorar los consejos y nos muestra su restauración Espiritual.

Pedro comenzó a oír las enseñanzas de Jesús de Nazaret, hasta que decidió aceptar su llamado y unirse a su labor para compartir la palabra de Dios.

Poco a poco se fueron conformando un grupo de hombres, en su mayoría de pescadores, también se integró su hermano Andrés y sus hijos Zebedeo, Santiago y Juan, este grupo de hombres fueron llamados los doce apóstoles.

Simón Pedro es el líder de los apóstoles, donde Jesús le encarga que cuide su rebaño.

Pedro era de temperamento impetuoso, pero presto al hablar y muy devoto de la palabra de Dios.

el apostol simon pedro

Pedro es recordado por decirle a Jesús: ¨donde sea necesario moriré contigo, no te negare, mi viva pondré por ti¨, pero Jesús le responde: ¨Pedro antes que el gallo cante dos veces tú más negado tres veces¨.

Pedro era su apóstol más curioso y el que más preguntas le hacía a Jesús, donde le dice: “Señor, ¿cuántas veces deberé perdonar a mi hermano, si me hace algo malo?” Jesús le contestó: “hasta setenta veces siete.” (Mateo 18, 21-22).

Jesús nos enseña cómo se debe corregir al hermano, que debe ser de forma fraternal, amorosa y paciente, Pedro queda muy impactado por estas palabras. El número siete significa plenitud, es decir, Pedro cuestiona a Cristo si debe de perdonar siempre. La respuesta es más que afirmativa.

Es un sí total. El perdón debe darse 70 veces 7, o sea, 70 veces siempre: Nunca debe ser negado.

Simón o Simeón fue su primer nombre, en hebreo significa Dios ha escuchado, Simón le dice a su hermano menor Andrés, hemos encontrado al mesías y le presento a Jesús.

Aunque Pedro no lo convence tanto la sanación de su suegra, su cambio se dio cuando se presentó a la orilla del mar y los Apóstol se encontraban muy triste porque en toda la noche no habían pescado nada, Jesús les dijo: tirad la red, lo cual Pedro confió y tuvieron la mejor pesca de sus vidas.

Con este acto Pedro comprende los poderes de nuestro señor Jesús y le ofrece la mitad de las ganancias, Pero Jesús le responde: No soy yo el que quiero ser pescador, soy yo el que te va a convertir en pescador de hombres, Pedro no entendía lo que Jesús le decía, pero Jesús le dijo: Sígame y lo entenderás. Simón abandono todo y siguió a Jesús por todas partes.

Pedro contemplo a Jesús cuando ascendió al cielo, donde les dice: ir por todo el mundo predicando el evangelio. Cuando el Espíritu Santo cayó sobre todos los discípulos, fue a Pedro que le toco predicar el primer sermón, donde tuvo una gran respuesta, se convierten 3000 almas al cristianismo, demostrando su gran poder de palabra y nos demuestra el poder de Jesús.

Pedro estuvo con Jesús en el monte donde vio la hija de Jairo resucitar entre los muertos.

La historia de San Pedro

Pedro era un apóstol y un misionero que dio su vida por Jesús, dejando todo por seguirlo. Fue el único apóstol que salto al mar al encuentro del Señor y todo por la fe que tenía, Pedro no pudo caminar sobre el agua, se hundió, pero no por falto de fe, sino por el fuerte viento.

El símbolo apostólico de San Pedro es una cruz invertida, con dos llaves cruzadas, siendo un símbolo de la iglesia católica, la llave de oro simboliza al cielo y la de plata la del infierno, donde representan el poder de atar y desatar, donde Jesús se las entrega a Simón como símbolo de supremacía, sobre los demás discípulos y apóstoles.

Dios no elige ni a doctores de la ley, ni a los capacitados, sino que capacita a los elegidos, como hizo con los pescadores que no eran letrados y carecían de estudio.

San Pedro carecía de estudios, pero pronto se distinguió entre los discípulos por su fuerte personalidad y su cercanía al maestro, siendo frecuentemente el líder y el portavoz del grupo.

A través de los evangelios puede trazarse un perfil bastante completo de su personalidad y su gran amor a la palabra de Dios.

Junto con Santiago Apóstol y San Juan Evangelista, Pedro tuvo la oportunidad y el privilegio de participar en rituales íntimos de los que quedaban excluidos los demás apóstoles, se dice que Jesús debió ser a menudo huésped de la familia de Pedro.

Cierto día Jesús les pregunta a sus apóstoles, la gente dice muchas cosas sobre mí y usted quien decís que soy yo, Pedro afirmó la divinidad, quien por inspiración divina le dice: Tu eres el Cristo, el hijo del Dios viviente (Mat. 16, 16).

Jesús juzgó la afirmación como efecto de una iluminación de lo alto y le dijo: Bienaventurado eres tú, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo revelo carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

Simón yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta roca edificare mi iglesia (Mateo 16:18). Te daré las llaves del reino de los cielos, todo lo que atares sobre la tierra será también atado en los cielos y todo lo que desatares sobre la tierra, será también desatado en los cielos- (Mat. 18-18).

Aquí la palabra llave, es un símbolo de autoridad, donde Jesús, le da a Pedro la autoridad de hablar en su nombre, difundiendo el evangelio por todo el mundo.

Fueron muchas las ocasiones en que los discípulos no estabas de acuerdo con los sermones de Jesús, donde se sentían contrariados y lo abandonaban, como cuando Jesús les dijo: que tenían ante sí al enviado de Dios, quien entregaría su vida para darle a la humanidad la posibilidad de vivir para siempre. Para lograrlo, Jesús se comparó a sí mismo al maná, el pan que cayó del cielo en los días de Moisés.

Explicó que para obtener la vida era necesario comer su carne y beber su sangre, el que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el día final.

Es entonces cuando, como vimos al principio del capítulo, muchos se molestan y dicen: Este discurso es ofensivo; ¿quién puede escucharlo? Incluso varios discípulos de Jesús deciden abandonarlo (Juan 6:48-60, 66). Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?

Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende?

¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero? El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo les hablo son espíritu y son vida.

Pero hay algunos de vosotros que no creen, porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién le había de entregar.

Y les dijo a los apóstoles: ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre, Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.

Pedro siempre fue el apóstol más entusiasmado y seguidor de Jesús, pero a la vez es el más débil y lleno de miedo, donde por falta de fe negó a Jesús.

Después de este episodio y de la crucifixión y resurrección de Jesús, Pedro nunca más volvió a flaquear en su fe y fue el encargado de fundar la iglesia católica de Dios.

Años después fue encarcelado por orden del rey Herodes Agripa, aunque pudo escapar y abandonar Jerusalén, siguió con su misión de propagar la nueva religión por Siria, Asia y Grecia.

El primer papa San Pedro escribió cartas que forman parte del nuevo testamento y en ellas nos exhorta a vivir en la santidad y llevar una vida en claridad unidos con Cristo, en todas sus escrituras tiene presente el ejemplo de nuestro señor Jesucristo.

El Papa Simón Pedro nos enseñó con su ejemplo, que bebemos actuar con inteligencia, dominio propio y poner todas nuestras esperanzas en la gracia de nuestro señor Jesucristo y ser hijos obedientes.

Simón exclamaba constantemente: ahora que se han purificado obedeciendo a la verdad de Dios y tienen un amor sincero por su prójimo, ámense de todo corazón, los unos a los otros.

Pedro, nos invita a nacer de nuevo espiritualmente, a través de las enseñanzas de Jesús, aunque él lo vio y le amó, nosotros también podemos amarlo y sentirlo dentro de nuestros corazones, aunque no le hayamos visto.

Pedro era el punto de referencia de todos los cristianos y se dirigió a Roma a seguir la misión de Jesucristo, pero al poco tiempo de llegar a Roma le toca abandonar la ciudad para evitar ser encarcelado. Unos días después Pedro tuvo una visión donde Jesús le decía: voy a ocupar tu sitio en Roma, yo he dado mi vida por todos los pecadores y los cristianos en Roma necesitan un guía. Pedro le suplica que le vuelva a perdonar y le dice: volveré a Roma, porque allí está mi lugar, al llegar a Roma Pedro fue crucificado. Jesús dijo: Pedro entregara su vida por su rebaño y por su fe, donde a través de su muerte glorificaría a Dios.

Luego de haber sido encarcelado por el emperador Nerón, Pedro muere crucificado boca abajo por petición suya, para no imitar la muerte de su maestro, ya que no era digno que fuera crucificado como él; Pedro entrega su vida por el rebaño de Jesús.

Una tradición poco contrastada sitúa su tumba en la colina del Vaticano, lugar en donde el emperador Constantino hizo levantar en el siglo IV la basílica de San Pedro y San Pablo.

La Fiesta de San Pedro y San Pablo, cuyo nombre oficial es solemnidad conjunta de San Pedro y San Pablo es la conmemoración del martirio en Roma de los apóstoles Simón Pedro y Pablo de Tarso, celebrada el 29 de junio. Es una de las mayores celebraciones religiosas para los cristianos católicos y ortodoxos.

Milagros de San Pedro.

Mientras estaba Pedro y Juan en la puerta del templo la hermosa, pasaba una un cojo de nacimiento pidiendo dinero, a lo que Pedro le dice: no tengo plata, ni oro, pero lo que tengo te doy y en el nombre de Jesucristo levántate y anda, Pedro lo toma de la mano derecha y de inmediato sus pies de afirmaron, el hombre lleno de felicidad entra saltando al templo. Después de este milagro Pedro le dice al pueblo en su mayoría judíos: por la fe en Jesús, el autor de la vida es que este fue sanado y en ningún otro hay salvación. Por este milagro más de 5000 judíos se convirtieron.

La biblia narra innumerable milagros de Simón Pedro y en las ciudades vecinas traían enfermos y endemoniados para ponerlos cerca de donde pasara San Pedro, ya que si su presencia los tocaba, eran sanados; gracias a su poder de sanación el número de cristianos aumento.

 

Frases de San Agustín

Los mejores mensajes de San Agustín de Hipona, un Santo que entrego su vida a Dios y fue un humilde Papa de la iglesia Católica.

mensajes del santo obispo san agustin

  • No hay que buscar a Dios fuera, sino dentro del claustro interior, porque él es más íntimo, que nuestra propia intimidad.
  • Señor soy tu siervo, rompiste mis cadenas, te ofrezco mi alabanza. Que te alabe mi corazón, mi alma y mi lengua.
  • Recibe siempre con caridad, al que está débil en la fe.
  • Señor solo me gusta hablar de ti, tu eres mi mayor riqueza, mi salud y mi Dios.
  • Dios ten piedad de mí y escucha mis plegarias llenas de esperanza, esperando la alegría de tú misericordia.
  • Yo era un vendedor de la palabra de Dios.
  • Desde lo más profundo de mi corazón exclamaba: en su paz y descanso dormiré y desfrutare de un consuelo delicioso.
  • Todos mis problemas, me envían a ti Señor.
  • Hasta cuando has de estar enojado, no te acuerdes más de mis pecados pasados.
  • Dios por ti suspiro día y noche, al conocerte por primera vez, me hiciste elevarme asía ti.
  • Señor eres todo poderoso y en ti, es donde se halla el descanso, que hace olvidar todas mis angustias.
  • Tú eres quien me da la esperanza y seguridad que tanto necesito.
  • Señor, tú que en la oscuridad me diste luz, escucha mi oración, ten piedad de mí.
  • Hasta cuando van hacer duro el corazón, porque buscáis la vanidad y la mentira, pero no peques.
  • Señor tu que poderoso y puedes darnos mucho más de lo que te pedimos y de lo que pensamos.

palabras de san agustin de hipona

Las mejores frases de San Agustín

  • No olvide la dureza de tu azote y la admirable nobleza de tú misericordia.
  • Señor por ti conocí tu misericordia y yo alabare tu nombre.
  • Eres la única y real fuente de vida.
  • La muerte quedo aniquilada y convertida en victoria.
  • Señor dame castidad y contingencia.
  • Gracias señor por librarme de mis deseos carnales, que me tenían fuertemente atado y de la esclavitud mundana.
  • Dios el origen de la corrupción no debe venir de ti.
  • Acuérdate del necesitado; pues todos lo somos, acuérdate del pobre; pues en cualquier momento lo podemos hacer.
  • Por muchas riquezas que tengamos, nuestro vestido es un trapo de carne.
  • Soy un buen cristiano si amo a Dios, pero si desprecio a mis hermanos, mi amor a Dios no es sincero, porque no puedo amar a Dios y despreciar a sus hijos.
  • Cuando sientas que ya no sirves para nada, todavía puedes ser un santo.
  • La soberbia es pecado que nos aleja de Dios.
  • El amor lo es todo, porque sin amor no existe nada, amar y ser amado, era para mí una dulce ocupación.
  • Me aleje de la iglesia buscando la verdad, pero ahora vuelvo para advertir que solo ella la enseña.
  • Para poder ser santo debemos desterrar de nuestro corazón, la avaricia, la lujuria, la envidia, la ira,  la gula y la pereza.
  • Señor tú te compadeciste de este polvo y cenizas, y corregiste mis errores.
  • Señor hiciste que nuestro corazón solo este satisfecho hasta que descanse en ti.
  • Amemos a Dios y después al prójimo, estos son los principales mandamientos que hemos recibidos.
  • Los humanos cometemos errores, pero permanecer en la equivocación es terrible.
  • La fe limpia el alma y nos lleva al camino correcto.
  • La paciencia es la mejor compañía de la sabiduría.
  • Los pastores también somos ovejas.
  • Nunca pienses que el ayer fue mejor que hoy, solo aprovecha el presente y mira adelante.
  • La soberbia convierte los ángeles en demonios y la humildad hace que los hombres sean ángeles.
  • El propósito de toda guerra es La paz.
  • Evitemos hablar tanto y escuchar más, siempre debes hablar desde adentro de tu corazón.
  • Aprendí a distinguir entre la oratoria y la verdad, a mí me seduce la verdad y no las elocuencias verbales.
  • Señor que zozobra en la que se debate mi vida.
  • Confesar las malas acciones, es el primer paso hacia las buenas acciones.
  • Dios ayúdame hacer puro, pero no todavía.
  • La tristeza es característica de las almas perdidas.
  • La justicia solo es aparente, cuando la misericordia se ausenta.
  • No debemos elogiar, aquellos que solo cumplen con su labor y nada más.
  • La verdad es como un león, no necesitas defenderla, solo se deja libre y se defenderá sola.
  • Dios nunca se cansa de perdonarnos y de tender su misericordiosa mano al caído.
  • Acepto ser obispo con amor y humildad.
  • Jesús debe ser el centro de nuestras vidas, ser el principio y el final de todo.

Clic para mas Santos Católicos

Oración a San Charbel

san charbel aceite

Oh Dios, de misericordia y de infinita bondad,

Te alabamos y glorificamos en medio de tus Santos.

Tú que inspiraste al Santo monje y ermitaño Chárbel,

Para que viviese y muriera en perfecta unión con Jesús Cristo,

Donde nos da la fuerza y confianza para renunciar al pecado,

Por medio de su vida ejemplar, de sus virtudes monásticas:

Pobreza, obediencia y santidad.

Te imploramos nos concedas la gracia de amarte

Y servirte siguiendo su ejemplo.

Concédenos la gracia que te imploramos, por su intercesión (Petición).

Te lo pedimos por los méritos de tu hijo Jesucristo.

Amén.

(Padrenuestro, Ave María y Gloria).

Otros Santos Católicos:

Oraciones a San Charbel

Oh, Santo Respetable, tú que pasó su vida en la soledad,

en una ermita obediente y aislamiento.

Que usted no pensó en el universo ni en sus diversiones.

Que usted está actualmente sentada a la derecha de dios y nuestro padre,

 pedimos que interceda por nosotros,

 para que él nos abra su ayuda bendecida y nos ayude,

ilumine nuestras mentes, aumente nuestra fe y

fortalezca nuestra voluntad de continuar nuestras oraciones y

súplicas delante de ti y de todos los Santos.

¡Oh, San Chárbel!

Para realizar milagros y realizar prodigios sobrenaturales,

curar a los enfermos y devolver el motivo al perturbado,

que usted devuelva la visión al ciego y el movimiento a los paralíticos,

 miremos con piedad y conceda la indulgencia que le imploramos.

Ayúdanos a hacer el bien ya evitar el mal.

(Aquí dices tú petición con mucha fe)

Pido por tu eficaz intercesión en este y

cualquier momento de mi vida, de ahora hasta la muerte.

 Amén.

Rezar el Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

San Chárbel, suplica por nosotros….

Reza Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

san charbel medalla

Historia del San Charbel.

Youseff Makhlouf nació el 8 de mayo de 1828 en Biqakafra Turquía, un pueblo a 140 km del Líbano, era el quinto hijo de Antun Makhlouf y Brigitte Chidiac, una piadosa familia campesina.

Fue bautizado Yusef (José) a los ocho días en la Iglesia de Nuestra Señora de su pueblo natal.

Cuando tenía tan solo tres años su padre fue inscrito en contra de su voluntad, en el ejército turco, donde muere en batalle en la guerra contra los egipcios.

Su madre con mucha virtud se hace cargo y cuida de la familia, años después se vuelve a casar con un hombre religioso, que se convertiría en sacerdote y tiempo después le permitía a hombres casados ser elegibles al sacerdocio.

San Chárbel era ermitaño del rito maronita, primer santo oriental canonizado por la Sede Apostólica desde el siglo XIII.

Era una persona alta y delgada, con rostro demacrado a causa de las austeridades, llevaba siempre la cabeza cubierta con un capuchón que le caía hasta los ojos, mirada calmada y lleno de pensamientos profundos, persona silenciosa, de buen humor y delicado como una paloma, comía una vez al día y las personas que lo rodeaban se sentían edificados por su ejemplo de vida.

Luego de su muerte los milagros obtenidos por su intercesión son incontables.

Desde muy joven demostró gran interés por la religión y la iglesia católica. Dedico su vida a la abstinencia, oración y a la contemplación de Dios, se le atribuyen decenas de sanaciones, pero en especial dos por los que fue canonizado por Pablo VI en 1977.

San Charbel es reconocido porque muchas de sus imágenes exudan aceite milagrosamente, el cual se utiliza en la oración por los enfermos.

Es una Santo muy reconocido por toda la Iglesia, especialmente es venerado en México y su devoción se propago por todo el mundo, gracias al aumento de sus milagros.

San Chárbel vivió una experiencia única con Dios, donde sintió la presencia de Dios hasta el último suspiro de vida, al punto de penetrar en las profundidades del misterio del todo poderoso.

Dios se manifiesta y le concede los milagros gracias a la intercesión de este Santo.

El Santo Charbel dedicó su vida a Dios, la iglesia, la penitencia y la oración, se destacó por la predicación y el don de sanación, para sus creyentes, este don continuó hasta después de su muerte.

Yusef ayudó a su padrastro en el ministerio sacerdotal, ya que desde joven era abstinente, solitario y de profunda oración.

A la edad de 14 años estudió en la pequeña escuela parroquial del pueblo, fue pastor de ovejas donde se retiraba con frecuencia a una cueva para orar, lo que le ocasionaba burla de otros pastores.

Dos de sus tíos maternos eran ermitaños pertenecientes a la orden Libanesa Maronita, por esto Yusef acude a ellos para aprender sobre la vida religiosa y son ellos su mayor influencia, quienes lo influencia para vivir en total soledad y en silencio de oración

Yusef a los 20 años era el sostén de su casa, siendo una edad propicia para contraer matrimonio, pero él se siente llamado a otra vida, escuchó la voz del Señor que le dice: Deja todo, ven y sígueme.

En 1851 a los 23 años entra al Monasterio de nuestra Señora de Mayfouk, comenzó su camino como postulante y le fue dado el nombre Chárbel como fraile religioso maronita.

En 1853 fue trasladado al monasterio de Annaya, donde profesó votos perpetuos como monje, luego fue enviado al monasterio de San Cipriano, donde realizó sus estudios de filosofía y teología durante 6 años.

llevo una vida ejemplar de obediencia y observancia, fue ordenado sacerdote el 23 de julio de 1859, a los 31 años.

Después de 23 años San Chárbel solicito a sus superiores autorización para llevar una vida solitaria de ermitaño, el padre general le concede el 13 de febrero de 1875 tomar posesión de la ermita de San Pedro y San Pablo para servir allí el resto de su vida.

Donde pasó muchos años de vida ejemplar lleno de oración y apostolado, entre estos el cuidado de los enfermos, las almas y el trabajo con los pobres.

El 16 de diciembre de 1898 se celebró su misa a las 11 am, en un frío invernal, donde comenzó una agonía por 8 días, hasta que Dios le dio la gracia de morir el mismo día en que nació Jesús, el 25 de diciembre.

Años después de muerto San Chárbel, un hermano de la comunidad tomo fotografías en las proximidades de su ermita y cuando revelo las fotografías vio que salía una persona en las fotos que no estaba al momento de tomarlas, cuando las compararon con fotografías de viejos monjes, descubrieron sorprendentemente que era San Charbel.

Dado al constante culto del pueblo, el Padre Superior General Ignacio le solicitó al Papa Pío XI en 1925, la beatificación del Chárbel, fue beatificado durante la clausura del concilio Vaticano el 5 de diciembre de 1965 por el Papa Pablo VI.

En 1950 la tumba de San Chárbel fue desenterrada y al abrirla sus restos fueron encontrados en perfecto estado, también se encontraron unas manchas aceitosas sobre el ataúd, que afirman que era un líquido acuoso de sangre que emanaba de su cuerpo, a este aceite se le atribuyen poderes curativos y que la iglesia católica presenta como las reliquias de San Chárbel. La forma de comprobar este milagro es que al lavarlo, después de un tiempo de exposición al aire, al sol y con diferente ropa, continua este fenómeno de trasudación.

Los milagros de San Chárbel tomaron fuerza entre los fieles, gracias a las curaciones por su intercesión y los fieles empezaron a peregrinar al monasterio donde estaban sus restos para solicitar milagros.

Los fieles popularizaron los listones y se volvió una tradición para anotar cada una de las peticiones a San Chárbel, lo usaban en los tiempos antiguos, aunque en la actualidad algunos católicos todavía lo usan.

Una joven angustiada por problemas de salud, le rezar con misericordia a Dios y al encontrándose con San Chárbel le pide intermediación y le escribe su petición en un listón que tenía en la mano.

Al poco tiempo se le concede el milagro y ella en agradecimiento deja una cinta blanca, esto se popularizo y continúa hasta la actualidad.

Según el milagro que se solicite es el color de la cinta y los agradecimientos se hacen con la cinta blanca.

Después de su muerte apareció una luz sobre su tumba por semanas, el nombre del San Chárbel se propago, ya que los fieles recibían a través de su intercesión milagros y bendiciones.

Chárbel fue enterrado en el cementerio de su monasterio, esto llevó a que movieran su cuerpo, el cual segregaba sudor y sangre, desde ese entonces, decenas de peregrinos comenzaron a visitar su tumba, dicen que Dios los beneficiaba con sanación y gracia espiritual.

san charbel aceite

Milagros de San Charbel:

  • La curación milagrosa de Iskandar Naourn Obeid Charabati, quien en 1937 perdió un ojo por un golpe, pero le rezo a San Chárbel y lo sano, dejándole perfecta la visión.
  • Dafne Gutiérrez, madre de niños pequeños quien perdió la visión quedando completamente ciega, además sufría de  hipertensión, pero empezó a orar a San Charbel y milagrosamente un día amaneció bien de salud y con visión perfecta.
  • La monja Marie Pierre Qamari, fue sanada de una ulcera en el estómago, por la intercesión de San Chárbel ante Dios todo poderoso.
  • María Simón, una profesora que sus médicos le daban pocos días de vida, por la preocupación de sus familiares piden un milagro y un familiar le envía 22 algodoncitos untados con el aceite y la fragancia del cuerpo de San Charbel, su hermano frota los algodones en el cuerpo de María, especialmente la garganta y en el pecho sobre los pulmones, sintiendo María un cambio total al día siguiente.

Canonización de San Charbel

El 9 de octubre de 1977 durante el Sínodo Mundial de Obispos, el Papa canonizó a San Chárbel con la siguiente proclama:

En honor de la Santísima Trinidad, para la exaltación de la fe católica y promoción de la vida cristiana, con la autoridad de Nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo, decretamos y definimos que el beato Chárbel es Santo y lo inscribimos en el catálogo de los Santos, estableciendo que sea venerado como santo y sea venerado con piadosa devoción en toda la Iglesia. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Dios ha querido manifestar su gloria y milagros por medio de este humilde ermitaño, numerosas de sus imágenes milagrosamente exudan aceite, el cual se utilizan en la oración por los enfermos, además de ser bien conocido en el Medio Oriente y en toda la Iglesia; en América es particularmente venerado en México a partir de la inmigración maronita que comenzó en el siglo XIX.

Su devoción se propaga en la actualidad muy rápido por el aumento de milagros, Dios desea utilizar este santo como signo de su deseo de unificar el Oriente con el Occidente, San Chárbel fue beatificado en 1965 y canonizado en 1977.

San Francisco de Asís

san francisco de asis

Oración de San Francisco de Asís

Oh bondadoso y misericordioso Jesús,

Te pido por la intercesión de San Francisco de Asís,

Ilumines mi corazón de las tinieblas.

Concédame la dicha de vivir una vida recta,

Y que mi corazón este lleno de amor,

Esperanza y fe,

Para perdonar a quienes me hacen daño,

Y que pueda seguir tú ejemplo,

Que te olvidaste de los placeres de este mundo,

Para seguir la palabra de Dios,

Amén.


Oración de San Francisco de Asís por la paz

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz,

Que donde haya odio, siempre de amor;

Donde haya injuria, perdón;

Donde haya desavenencia, haya unión;

Donde haya mentiras, de verdad;

Donde haya duda, fe;

Donde haya desesperación, esperanza;

Donde haya tinieblas, luz;

Donde haya tristeza, alegría.

Oh, divino Maestro,

Que no busque

Ser consolado, sino consolar;

Ser comprendido, sino comprender;

Que no busque

Ser amado, sino amar.

Porque dando, es como se recibe;

Perdonando, como se es perdonado;

Muriendo, es como resucitamos a la vida eterna.

Amén.


El cántico a las criaturas:

Oh Señor, tuyas son las alabanzas y la gloria,

Tan solo tú eres digno de toda bendición y

Los hombres debemos seguir tú camino,

Alabado seas por todas las criaturas y

Gracias por la bendición del sol,

Que alumbra y abre el día con un bello esplendor,

Viajando por los cielos y mostrándonos tu creación,

Gracias por la luna y su bella blanca luz.

Por las estrellas que tú poder creo, hermosas, puras,

Y tan vivas como tú amor mi señor.

Gracias por la bendición del agua, liquido precioso,

Que es útil y magnifico mi señor.

Por el juego que alumbra, nos calienta

Es fuerte y hermoso mi señor.

Gracias por la tierra, que es tu mayor bendición,

La madre tierra que nos alimenta con frutos, nos sustenta, nos rige

Y nos llena flores de colores,

Con la virtud que perdonar y recibir tu Santo amor,

Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios,

Porque el tiempo de la coronación les llegara,

Por los que sufren y por los que lloran, alabemos al señor Jesús.

Sirvámosle humilde de cuerpo, mente y corazón,

Ningún ser viviente escapa de su persecución,

Si un pecado grave sorprende al pecador,

Vive con bondad y humildad en el corazón,

Agradecer sus dones y alaben al señor.

Amen.


Alabanzas al Dios altísimo

Tú eres santo Dios único y maravilloso.

Tú eres el fuerte, tú eres grande, tú eres el altísimo,

Tú eres el rey omnipotente; solo tú Padre santo,

Rey del cielo y de la tierra.

Señor Dios de los dioses;

Tú eres el bien y el único camino,

Dios vivo y verdadero.

Tú eres el amor, paz, sabiduría,

Tú eres humildad, enseñanza, serenidad,

Tú eres hermosura, claridad, felicidad,

Tú eres tranquilidad, esperanza y fe,

Tú eres justicia y mi nuestra mayor riqueza,

Tú eres defensor y custodio,

Tú eres fuerza y aliento,

Tú eres dulzura y alivio.

Tú eres nuestra vida eterna,

Dios omnipotente, misericordioso Salvador.

Amén


Oración de San Francisco de Asís original

Déjanos llegar a Ti

Dios misericordioso, justo y eterno,

Permítenos hacer tú Santa voluntad,

Y siempre cumplir lo que las Santas escrituras nos enseñan,

Para limpiar nuestra corazón,

Ilumina nuestra alma con el Santo fuego del Espíritu Santo,

Para poder seguir la huella de tu amado Hijo,

Nuestro Señor Jesús

Permíteme Dios verdadero llegar a tu santa gracia

Y que seas glorificado tú que vives y reina,

Dios omnipotente,

Por los siglos de los siglos.

Amén.

la historia de san francisco de asis

Biografía de San Francisco de Asís

San francisco de Asís es un santo de la iglesia católica, quien hizo mucho bien a la iglesia y aún sigue haciendo milagros.

Nació en Asís Italia en 1182, fue el fundador de frailes menores, la orden franciscana que se dedicaba en amar a Dios, desde la pobreza, humildad y sencillez, a pesar de tener una buena posición social.

Se caracterizaba por ser un místico italiano, amante y defensor de la naturaleza y de todo ser viviente en la tierra.

Misionero que vio a Dios cara a cara, lo veía en leprosos y en las personas más necesitadas, descubrió que todas las criaturas eran imagen de Jesús.

Francisco de Asís fue un joven mundano en su juventud y le colaboraba mucho a su padre en el negocio de telas familiar.

Pero San francisco también fue un ejemplo de vida y nos demostró que toda persona es capaz de convertirse al señor, el amor por Dios cambio la vida de Francisco y paso de ser un joven acaudalado, a un hombre sin posesiones materiales, pero lleno de riqueza espiritual.

Su regla de vida era: vivir sin nada propio, ya que Dios nos proporciona lo que necesitamos todos los días.

Sus padres eran Pica y Pietro Bernardone, familia de ricos comerciantes de tela, durante un viaje de negocios Francia, Pica da a luz y lo bautiza como Juan, de vuelta a Italia su padre le agrega el nombre de Francisco.

En 1202 participo en una guerra entre las ciudades de Asís y Perugia, en este suceso fue herido y encarcelado en soledad, al regresar a su tierra, siente un vacío y tristeza, estos sucesos originan su cambio y comienza su vida espiritual.

De la ostentación a la pobreza, La historia de San Francisco de Asís

Después de ser herido en batalla, tuvo la oportunidad de reflexionar y desde ese momento su vida cambio, le dijo a su padre que no le interesaba ni los negocios, ni las ganancias que podría obtener de ellos, su padre se enfada y le dice que debe obedecer a su padre y él le responde que primero tiene que obedecer a nuestro señor Jesucristo, que sufrió y murió pobre por la salvación de todos, su madre lo apoya y agradece a Jesús por tocar el corazón de su hijo.

En el año 1206 en el templo de San Damián San Francisco tuvo su primer visión, mientras miraba imagen de Jesucristo, oyó una voz que le hablaba en el silencio y le dijo: Francisco reconstruye mi iglesia, que como vez está en ruinas.

Lo primero que hizo Francisco fue tomar todo el dinero de la tienda de su padre y entregárselo al sacerdote San Damián para arreglar la iglesia, su padre al enterarse entra en furia contra francisco.

Pietro di Bernardone, vio ahora en aquel donativo un despilfarro en perjuicio del patrimonio que tantos sudores le había costado, por lo que llevó a su hijo ante el obispo de Asís a fin de que renunciara formalmente a cualquier herencia.

La respuesta de Francisco fue despojarse de sus propias vestiduras y restituirlas a su progenitor, renunciando con ello, a cualquier bien terrenal por amor a Dios, su papá lo encerró en un calabozo, como un animal luego de haberlo castigado, su madre compadeciéndose de él lo libero, por este acto fue desheredado y de ahí empezó a vivir como Dios decía en el evangelio.

El cambio drástico en la vida de San Francisco de Asís

San Francisco por medio de la santa misa comprende la manera en que Jesús quería que el viviera y sobre todo al escuchar el evangelio, acerca del envió de los discípulos a predicar la nueva noticia, este evangelio le llego al corazón de Francisco y proclamó: esto es lo que yo quiero, esto es lo que yo busco y en mi íntimo corazón, deseo y anhelo poner en práctica.

Cumplidos sus veinticinco años, sin más bienes que su pobreza, abandonó su ciudad natal y se dirigió a Gubbio, donde trabajó abnegadamente en un hospital de leprosos.

Luego regresó a Asís y se dedicó a restaurar con sus propios brazos, las iglesias de San Damián, San Pietro In Merullo y Santa María de los Ángeles en la Porciúncula, pidiendo materiales y ayuda a los transeúntes.

Pese a esta actividad, aquellos años fueron de soledad y oración, sólo aparecía ante el mundo para mendigar con los pobres y compartir el pan.

Alejándose de su hogar se refugió en cuevas para resguardarse del frio intenso, empezó a convivir con la naturaleza y los animales, comía todo lo que encontraba a su paso, bebía agua de los manantiales para saciar la sed y sentía que todo lo que le rodeaban eran sus hermanos,  como los animales y todos los seres vivos.

Se le acerca un lobo en forma desafiante y San Francisco le dice: escúchame lobo, hermano lobo, tienes que ser bueno y manso, no debes hacer daño, ni mal a ninguna persona, porque así todos te querrán, de esta forma se dirigía a todos los animales.

A las aves les decía, alabar al señor con su canto y con su vuelo, porque es bueno y todos somos sus criaturas.

oracion a san francisco de asis

La vida de predicación San Francisco de Asís

Su testimonio de vida fue tan impactante que conmovió a otros, a convertirse y seguirlo en pos de Dios y viendo el número de seguidores decidió ordenar sus consejos, para que todos vivieran bajo una forma de vida, es por ello que se llama regla y vida.

Decía si quieres ver el rostro de Jesús, ve a tu hermano y trátalo como él se lo merece. Viva en paz con Dios y todos los demás, Jesús nos anima a buscar la paz en su palabra en todo momento, a evitar pleitos innecesarios, porque la paz va de la mano con la confianza y esperanza puesta en el Señor.

San francisco decía: que un signo de santidad es corregir con caridad y humildad, que es bueno rodearnos de amistades, basadas en Dios, una de sus grandes amistades era Santa Clara de Asís, Bernardo de Quintavalle y Pedro Cattani, a los que se sumó, tocado su corazón por la gracia del sacerdote Silvestre, poco después llegó Egidio.

El 24 de febrero de 1209, en la pequeña iglesia de la Porciúncula y mientras escuchaba la lectura del Evangelio, Francisco escuchó una llamada que le indicaba que saliera al mundo a hacer el bien.

Se convirtió en apóstol descalzo y sin más atavío que una túnica ceñida con una cuerda, porque todas sus demás pertenencias habían sido regaladas.

Su vida se inspiró en mateo 10:9, donde Jesús dice a sus discípulos, cuando salgan a evangelizar, no lleven: Ni oro, ni plata, ni cobre, ni provisiones para el camino, no lleven ropa de repuestos, ni sandalias, ni bastón; pues el trabajador tiene derecho a su alimento.

Se sintió inspirado hacer lo mismo, a viajar para llevar el evangelio sumido en pobreza y se dedicó a construir algunas iglesias y a predicar el evangelio.

Francisco redacto una regla breve que consistía principalmente en los consejos evangélicos, vivir como decía el evangelio, para alcanzar la perfección, llamada a la predicación.

San Francisco viajo a pie asía Roma con sus 12 seguidores, cantando y rezando, llenos de entusiasmo y apoyados económicamente por la comunidad, con el fin de tener el apoyo y la aprobación del Santo Papa.

El papa Inocencio III lo reconoció, aunque nunca lo había visto, él fue a pedir permiso para vivir como decía en el evangelio, porque nadie vivía así y el Papa se asombra, porque la noche anterior había tenido un sueño sobrenatural, donde vio que la iglesia se estaba cayendo, pero había un hombrecito, que la sostenía y por eso no se derrumbaba la iglesia.

El hombre del sueño era San francisco y el papa interpreto dicho sueño, como una señal de que Francisco, podía servir con el apoyo de la iglesia y les dio el reconocimiento oficial, para que fundara su orden franciscana, lo nombro como Diacono y lo autorizo a predicar el evangelio.

San francisco fundo la comunidad de los franciscanos y con la colaboración de santa Clara de Asís, una jovencita de dieciocho años de edad, fundo una segunda Orden, la de las Damas Pobres, comunidad de las hermanas clarisas, la cual sirvió para que se extendiera la religión de Cristo, a nivel mundial.

A sus seguidores le decía “que vuestro saludo y vuestro deseo sea siempre paz y bien”.

En el año de 1219 se reunieron en Asís más de 5000 seguidores franciscanos, él enviaba a sus discípulos a que predicaran en otras comarcas, recomendándoles, de que tuvieran el mayor desprendimiento por los bienes materiales y que no se les olvidara el santo evangelio.

Con el tiempo, el número de sus adeptos fue aumentando y Francisco comenzó a formar una orden religiosa, en la que pronto se integraría San Antonio de Padua.

En 1221 se crearía la tercera orden, con el fin de acoger a quienes no podían abandonar sus obligaciones familiares.

Hacia 1215, la congregación franciscana se había extendido por Italia, Francia y España, ese mismo año el Concilio de Letrán, reconoció canónicamente la orden, llamada entonces los Hermanos Menores.

En Egipto Francisco intentó infructuosamente la conversión de los musulmanes al cristianismo.

Desafío a un musulmán a una prueba de juego, que era caminar por un sendero en llamas para demostrarle su gran fe cristina, saliendo el en primer lugar y diciendo que la verdadera fe debía ser protegida por Dios, el sultán quedo impresionado por su fe, que le dio permiso de predicar en su tierra.

Las bendiciones de San francisco de Asís

En 1224 se refugió en el monte Alvernia, construyendo una pequeña celda, donde sucedió el milagro de sus estigmas, donde quedaron impresas en sus manos, pies y costado.

Las señales de la pasión de Cristo, este hermoso suceso luego le ocurriría al Padre Pio, devoto y seguidor ferviente de San Francisco de Asís.

San Francisco cuando tuvo este milagro de los estigmas, empezó a usar medias y zapatos, las manos las llevaba dentro de las mangas de su hábito, después salió del monte y curo a muchos enfermos.

Pocos días debió permanecer Francisco en Cortona, donde padeció varias enfermedades y no veía la hora de regresar a su ciudad natal.

La hermana muerte se le aproximaba a grandes pasos, estaba con delgadez extremada y la ceguera llegó a ser casi completa.

Reunió a todos sus Hermanos, los bendijo y les hablo con ternura de aquel humilde santuario de Nuestra Señora de los Ángeles, donde se había desposado con la pobreza y que fue testigo de la vida evangélica de sus primeros discípulos y que también quería que fuese testigo de su muerte.

Los fieles compañeros cargados con su preciada carga se dirigieron hacia la Porciúncula, cuando llegaron a la mitad del camino, en el Hospital de los Crucígeros, Francisco de Asís envió a su ciudad natal su adiós postrero con una última bendición.

En su querido santuario de la Porciúncula es donde Francisco esperó la llegada de la muerte, consoló una vez más a Clara y sus monjas, recibió la visita de Jacoba de Settesoli y bendijo de manera especial al primogénito de la Orden, Bernardo de Quintavalle.

Fiel hasta la muerte se hizo despojar de sus vestidos y extender desnudo sobre la tierra, luego lo vistieron con un hábito hecho con tela traída por la hermana Fray Jacoba, dio sus últimos consejos y acordándose de la Última Cena del Señor, bendijo el pan y lo repartió entre sus discípulos.

Pasó aún algunos días en la intimidad con sus compañeros, cantando con ellos el cántico al Sol, al que añadió una estrofa en honor de la Hermana Muerte.

Les pide a sus seguidores que se amen siempre como Cristo nos ha amado, su muerte fue lleno de alegría, de paz y de amor a Dios.

Falleció el 3 de octubre de 1226 a la edad de 44 años, fue canonizado en julio de 1228 y el día de su fiesta se celebra el 4 de octubre, un día después de su muerte.

Fue uno de los santos más queridos de la iglesia y es reconocido como el santo y patrono de los animales.

San Francisco nos enseñó a vivir con sencillez, el valor de la humildad, austeridad y mucho amor a Dios, nos enseñó a no apegarnos a las cosas materiales, vivir en oración y con la palabra de Dios, nos enseñó a ser felices con poco y nunca olvidar que todo ser viviente merece respeto.

Gracias a San Francisco hacemos el pesebre cada 16 de diciembre.

Milagros de San Francisco:

  • Fueron muchos los milagros realizados por San francisco de Asís, tanto antes como después de su muerte.
  • Una mujer devota de San Francisco de Asís muere y en la vigilia se reunieron muchas personas a rezar al cadáver, esta se levanta y le solicita al sacerdote que estaba allí, el poder confesar. Al terminar la confesión dijo, San Francisco ha pedido y obtenido para mí, la gracia de volver a la vida, para arrepentirme y confesar todas mis culpas. Después la mujer se encomendó al Señor.
  • San Francisco sintió pena por un fraile golpeado por la epilepsia, se acercó a él y después de haberlo bendecido, lo curó.
  • Una mujer poseída vivía en la ciudad de Castello, Francisco pasando por aquel lugar, expulsó al demonio y liberó a la mujer del mal.
  • Una mujer, en la misma ciudad de Nardi, recuperó la vista justo en el momento en que Francisco hizo la señal de la cruz.
  • Una mujer con las manos encogidas hasta el punto de no poderlas utilizar, supo de la llegada del santo a Gubbio a su ciudad, lo exhortó para que la ayudara, San Francisco escuchó su plegaria y la curó.
  • Un paralítico llamado Pietro vivía en la ciudad de Nardi, un día supo de la llegada de Francisco a esta ciudad para predicar e hizo llegar la súplica al Obispo diocesano para que le enviase al Pobrecillo de Asís, Francisco aceptó, se acercó hasta Pietro y con una simple señal de la cruz curó al paralítico.
  • Una mujer ciega de nacimiento que vivía en Tebe y era muy devota a San Francisco de Asís, es puesta en plegarias en la vigilia de la fiesta del santo, al día siguiente fue conducida a la Iglesia de los Frailes para asistir a la Santa Misa, donde durante el acto de elevación del Cuerpo de Cristo, sus ojos adquirieron luz y gracias a San Francisco había obtenido la gracia de la curación.
  • En Pomarico pueblo Italiano muere una pequeña niña hija de una pareja, la madre abatida por el dolor le suplicó a San Francisco de Asís y el santo se le aparece a la joven madre asegurándole la suerte de su amada hijita, al poco tiempo la niña despierta y los padres lloran de alegría.
  • En Capua se ahogó un joven y los presentes invocaron la intercesión de San Francisco y el Santo lo volvió a la vida mientras los testigos observaban con alegría y asombro.
  • En Sessa Aurunca se derrumbó una casa aplastando una joven, los socorristas la sacaron de los escombros y la pusieron con cuidado en una litera. Su madre le rezo a Dios por la intercepción de San Francisco y unas horas más tarde la joven despertó completamente sana.
  • En Ragusa un joven muere mientras trabajaba y su padre lleno de dolor le reza a San Francisco para que le devuelva a su amado hijo y el milagro ocurre, el joven resucitó gracias a la intercesión de San Francisco ante Dios.

San Cayetano de Thiene

oracion a san cayetanoOración a San Cayetano

Oh Glorioso San Cayetano,

intercede ante nuestro Padre Celestial,

por todas aquellas personas

que no han podido acceder a un empleo digno,

para poner un pan sobre las mesas de sus familias.

no permitas que, en nuestros hogares hallan necesidades

y llénanos de mucha paz, la alegría y el amor.

Te pido que, por tu intercesión,

le presentes mis plegarias a nuestro Padre Celestial,

y que hoy pongo en tus santas manos, (pedir tus necesidades)

Haz que estas gracias, que ahora te pido,

siempre cuente con tu auxilio divino para suplir mis necesidades.

Te lo pido en el nombre de Jesús.

Amén.

Rezar Padrenuestro, Avemaría y Gloria

Oraciones a San Cayetano

Dios de todo consuelo, Padre misericordioso,

qué vez en lo secreto y conoces nuestras necesidades,

que alimentas los seres vivos y desvalidos,

te suplicamos, oh Padre nuestro, por intercesión de San Cayetano,

que nos ayudes a vivir siempre en tu amor

y así nos otorgues la gracia de tener un trabajo cada día

y pan en nuestra mesa.

Oh glorioso San Cayetano, confiamos en la providencia de Dios

y tu poderosa intercesión.

Glorioso San Cayetano,

Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesús,

que vive y reina Contigo, en la unidad del Espíritu Santo

por los siglos de los siglos.

Amén.

Jaculatoria

Otros Santos del Catolicismo:

historia de san cayetano

Historia de San Cayetano

San Cayetano de Thiene nació en Vicenza Italia, el 1 de octubre de 1480, en el seno de una familia de nobles.

Fue bautizado con el nombre de Cayetano gracias a la memoria de su tío, recién fallecido y era docente de derecho de la Universidad de Padua.

Su padre era el conde Gásparo di Thiene, quien murió defendiendo la ciudad contra un ejército enemigo, cuando él tenía sólo 12 años, Cayetano creció junto a su madre, la condesa María Da Porto siendo muy piadosa y dándoles un buen ejemplo a sus hijos, quien más tarde se convertiría en terciaria dominica.

El niño quedó huérfano de padre y al cuidado de su santa madre que se esmeró intensamente por formarlo, siendo una gran maestra para su formación escolar, estudió derecho en Padua y después de la ordenación sacerdotal, instituyó en Roma la sociedad de Clérigos regulares o Teatinos, con el fin de promover el apostolado y la renovación espiritual del clero.

Esta sociedad se propagó por el territorio de Venecia y el reino de Nápoles, donde San Cayetano se distinguió por su constancia en la oración y por la práctica de la caridad con el prójimo, gracias a su vocación de servicio hacia el prójimo: en especial a los pobres, desvalidos y enfermos, por su solidaridad y su forma austera de vida.

Abandono su ambiente familiar y se desprendió de todos sus bienes repartiéndolo a los pobres y en una carta escribió la razón: «Veo a mi Cristo pobre, humillado y despreciado ¿y yo me atreveré a seguir viviendo como rico? – ¿y seguiré deseando que me rindan honores? Oh, que ganas siento de llorar al ver que la gente no siente deseos de imitar al redentor crucificado.

En sus ratos libres se dedicaba atender enfermos en los hospitales, especialmente a los más abandonados y repugnantes, siempre se lo representa llevando un niño en brazos, porque un día que estaba orando, se le aparece la virgen y le entrega al niño en sus brazos.

Sentía un inmenso amor por Nuestro Señor Jesús y por su santa infancia, su imagen preferida era la del divino niño Jesús.

San Cayetano estudió 4 años en la Universidad de Padua, donde se doctoró en teología, derecho civil y canónico en 1504.

Fue nombrado senador en Vicenza, sin embargo decidido a seguir los estudios sacerdotales, se trasladó a Roma en 1506, al recibir el llamado de Dios en una gran misión. Al poco tiempo fue nombrado secretario privado del Papa Julio II, a quien ayudaba a escribir las cartas apostólicas, donde conoce a cardenales y prelados.

La humildad caracterizó su vida, tanto así que pese a haber sido nombrado por el Papa Julio II como Conde de Thiene, un importante puesto en la cancillería de los Estados Pontificios, aunque él no se daba ninguna importancia, vestía con sencillez y atiende a todo el mundo sin importar que fueran ricos o pobres.

Tiempo más tarde, junto a un grupo de diplomáticos logra evitar la guerra entre la República de Venecia y los Estados Pontificios, cuyos resultados podrían haber sido desastrosos, pero gracias al acuerdo, Cayetano gana enorme prestigio y comienza a sentir los halagos de la gloria.

Pese a ello, sintió la necesidad de seguir el camino de Jesús: Donde sus años de abogado le enseñaron que el pueblo necesita palpar a Dios, dándole un nuevo rumbo a su vida, a través de sus enseñanzas, de su ayuda a los más necesitados, haciendo siempre la voluntad de Dios, uniendo su propia vida a la Cruz de Cristo, su destino seria ser sacerdote.

El Papa muere en 1513 y Cayetano decide no continuar en el cargo, se prepara durante 3 años para ser sacerdote y Fue ordenado en 1516 a sus 36 años, el amor y respeto por la Santa Misa era tan grande, que para celebrarla por primera vez, se preparó por 3 meses para hacerlo lo mejor posible, cuando el día llegó, quedó sobrecogido por el don tan maravilloso del que no se consideraba digno.

Fundo en Roma la Cofradía del Amor Divino, una asociación de clérigos que se dedicaba a promover la gloria de Dios, luego se dedicó a cuidar los santuarios esparcidos por el monte Soratte.

San Cayetano se preocupaba mucho por el bien espiritual de su congregación, solía decir: “en el oratorio rendimos a Dios el culto de la adoración, en el hospital le hallamos personalmente”.

En los oratorios de San Jerónimo incluía a laicos pobres, esto enojaba mucho a sus amigos, porque consideraban que aquello era indigno para un hombre de gran estirpe como él, pero a Cayetano no le importaba, el ayudaba y servía personalmente a los pobres y enfermos de la ciudad, incluso atendía pacientes con enfermedades repugnantes.

San Cayetano le escribía a un amigo: me siento sano del cuerpo, pero enfermo del alma al ver cómo Cristo espera la conversión de todos y son tan poquitos los que se mueven a convertirse.

Este era el más grande anhelo de su vida, que las sociedades empezaran a llevar una vida más de acuerdo con el santo Evangelio, San Cayetano por los lugares que visitaba buscaba que las personas conocieran el mensaje de Jesús, donde nos enseña a vivir en amor, humildad y fe en nuestro Padre Celestial.

En ese tiempo estalló la revolución de Lutero, que fundó a los evangélicos y se declaró en guerra contra la Iglesia de Roma, muchos querían seguir su ejemplo, atacando y criticando a los jefes de la santa Iglesia Católica, pero San Cayetano les decía, lo primero que hay que hacer para reformar a la Iglesia, es reformarse uno a sí mismo.

Al llegar a la vida clerical no pudo pasar por alto el lujo que proliferaba en los palacios ante la miseria de los suburbios, eso lo angustió y se propuso, no dejar de luchar hasta ver a los cristianos correr hambrientos para nutrirse del Pan Sagrado (la comunión). Tiempo después, organizó el primer Hospital de Enfermedades Infecciosas y cuando se quedaron sin dinero para pagar el sueldo de los médicos y para alimentar a los enfermos, ordenó la venta de su biblioteca, lo último que quedaba de sus bienes: Jamás dejaré de entregar lo mío a los necesitados hasta que me vea en tal pobreza que no me quede ni siquiera un metro de tierra para mi tumba, ni tenga un centavo para mi entierro.

En Nápoles un señor rico le ofrece regalarle una gran extensión de tierra productiva, pero San Cayetano rechaza tan generosa oferta, porque la intensión del hombre era alejarlo de su vocación y le dice: Dios es el mismo aquí y en todas partes y Él nunca nos ha desamparado, ni si siquiera por un minuto.

Un día en su casa de religioso no había nada para comer, porque todos habían repartido sus bienes entre los pobres, San Cayetano se fue al altar y dando unos golpecitos en la puerta del sagrario donde estaban las Santas Hostias, dijo con toda confianza: Jesús amado, te recuerdo que no tenemos hoy nada para comer, al poco rato llegaron unas mulas trayendo gran cantidad de provisiones y los arrieros no quisieron decir de dónde las enviaban.

Fundó asociaciones llamadas: Montes de piedad (Montepíos) con el Beato Juan Marinoni, los cuales se dedicaban a prestar dinero a gentes muy pobres con bajísimos intereses, con el fin de combatir la miseria.

En su última enfermedad el médico aconsejó que lo acostaran sobre un colchón de lana y San Cayetano se negó diciendo: mi Salvador murió sobre una tosca cruz, por favor permítame a mí que soy un pobre pecador, morir sobre unas tablas.

Murió en Nápoles a la edad de 77 años un domingo 7 de agosto de 1547, desgastado de tanto trabajar por conseguir la santificación de las almas y sus reliquias se encuentran en la iglesia de Santo Paolo, en Nápoles.

El Papa Clemente X, lo proclamó santo en 1671, después de que una comisión eclesiástica comprobara numerosos milagros, entre quienes lo invocaron para pedir sanación, alimentos y trabajo, es llamado el Santo de la providencia.

La Iglesia celebra a San Cayetano de Thiene, sacerdote italiano, fundador de la Orden de Clérigos Regulares Teatinos, más conocido como patrono del pan y del trabajo.

Fue un santo muy querido por el Papa Francisco y millones de argentinos, era considerado por la gente como un padre sabio y santo.

El 12 de abril de 1671 San Cayetano, fue canonizado junto a Santa Rosa de Lima, la primera santa de América; San Luis Beltrán evangelizador en Colombia y San Francisco de Borja.

San Cayetano es muy querido en Argentina por eso desde 1970 miles de devotos acuden a su fiesta, en el Santuario de Liniers, Buenos Aires, donde muchos cambian las tradicionales velas y flores, por alimentos y ropa para ser distribuidos en las regiones más necesitadas del país.

Las frases más famosas de San Cayetano.

  • Somos célibes, como lo pide la Iglesia a todos sus sacerdotes.
  • Queremos ser pobres: no poseeremos rentas, ni tierras. Sólo aceptaremos las donaciones espontáneas del pueblo.
  • La riqueza no da al clero, ni paz, ni libertad para el apostolado.
  • No viviremos ni en conventos ni en monasterios, sino en casas sencillas.
  • Tendremos un superior responsable y dependeremos directamente del Papa.
  • Nos dedicaremos al estudio de la Biblia, a expandir el mensaje de Jesús, a la liturgia, ayudar a los presos, pobres, enfermos. Nos llamamos Clérigos Regulares.

Los Milagros de San Cayetano

Grandes milagros hechos por San Cayetano: Un campesino le pidió a San Cayetano en épocas de sequía que interceda por la falta de agua y a modo de agradecimiento, le dejó una espiga de trigo a los pies de su imagen. Tres días después, llovió tanto que la ciudad se inundó.

El primer milagro de Gaetano fue en Venecia, mientras visitaba un hospital. Según cuentan, llegó a la cama de una joven a la que estaban por amputarle una pierna, debido a la gangrena que padecía. San Cayetano, le sacó la venda, le besó la pierna y le hizo la señal de la cruz. Al otro día, cuando los médicos se aprontaban para la operación, notaron que la muchacha estaba curada.

En cuanto a los milagros que se le atribuyen después de su muerte, cuenta la historia que, en plena crisis económica de 1930, un sacerdote llamó a algunos fieles, para aconsejarles que rezaran al santo del pan y el trabajo; gracias a que le hicieron caso muchos feligreses mejoraron su situación en la que vivían.

El Papa Francisco, cuando era Arzobispo de Buenos Aires, presidió la Misa central de su fiesta durante varios años, en seguida empezaron a conseguirse milagros por su intercesión y el Sumo Pontífice lo declaró santo en 1671

Novena Padre Pio

Esta bella novena la acostumbramos a rezar de manera especial los días previos a la festividad 14 al 22 de septiembre. Para pedir al Padre Pio, interceda ante nuestro Señor Jesús, nos conceda lo que tanto necesitamos. Pero no solo nos debemos regir al día de su festividad, siempre que lo creamos necesario lo podemos hacer. A continuación, te entregamos los pasos necesarios para hacer la novena cada día. 

novena de san pio

Novena al Santo Padre Pío de Pietrelcina. 

Primer Día: 

 Hacemos la señal de la Santa Cruz: 

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, 

líbranos, Señor, Dios nuestro. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

Amén. 

El Acto de Contrición. 

 Señor mío, Jesucristo, 

Dios y Hombre verdadero, 

Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, 

bondad infinita. 

porque os amo sobre todas las cosas, 

me pesa de todo corazón de haberos ofendido; 

Propongo firmemente nunca más pecar, 

apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, 

confesarme y, cumplir la penitencia que me fuera impuesta. 

Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, 

y así como lo suplico, así confío en vuestra bondad 

y misericordia infinita, que los perdonareis, 

por los méritos de vuestra preciosísima sangre, pasión y muerte 

y me daréis gracia para enmendarme 

y perseverar en vuestro santo amor y servicio, 

hasta el fin de mi vida. 

Amén. 

El padre nuestro y el Ave María. 

Oración para todos los días: 

Bienaventurado Padre Pio, testigo de fe y de amor. 

Admiramos tu vida como fraile Capuchino, como sacerdote y como testigo fiel de Cristo. 

El dolor marcó tu vida y te llamamos: Un crucificado sin Cruz. 

El amor te llevó a preocuparte por los enfermos, a atraer a los pecadores, 

a vivir profundamente el misterio de la Eucaristía y del perdón. 

Fuiste un poderoso intercesor ante Dios en tu vida, 

y sigues ahora en el cielo haciendo bien e intercediendo por nosotros. 

Queremos contar con tu ayuda. Ruega por nosotros. 

Amén. 

Palabras del Padre Pío: 

Conviene acostumbrarse a los sufrimientos que Jesús os manda. Jesús que no puede soportar veros sufrir, vendrá a solicitaros y a confortaros, infundiendo nuevo ánimo en vuestro espíritu. 

Meditación sobre el amor: 

El amor fue el que llevo a Jesucristo, ofrecerse así mismo por el perdón de nuestros pecados, es el amor el que también nos debe conducir a nosotros agradecerle eternamente, por tanto, sufrimiento inmerecido, el Santo Padre Pio, comprendió este amor y quiso ser humildemente otro Cristo, para en estos tiempos aplacar la ira divina. Así Dios padre le regala el sufrimiento del mismo Jesucristo para espiar en el dolor las faltas de tantos pecadores. Padre Pio corresponde con amor a este regalo, haciendo vivas las palabras de San Agustín cuando dice: No vamos así Dios caminando, sino amando. Pese a sus padecimientos durante cuarenta años, de tener sus estigmas sangrantes, no deja de trabajar y servir a sus hijos espirituales y a sus hermanos con el más puro amor cristiano. El Padre Pio dice: El eje de la perfección es el amor. Quien este centrado en el amor vive en Dios, porque Dios es amor, como lo dice el apóstol, 

Oración de la novena a San Pío. 

Amadísimo Santo Padre Pío de Pietrelcina, 

tú que has llevado sobre tu cuerpo los estigmas de Nuestro Dios Jesucristo. 

Tú que también has llevado la cruz por todos nosotros, 

soportando los sufrimientos físicos y morales que te flagelaron, 

continuamente el alma y el cuerpo, en un doloroso martirio. 

Te rogamos, intercedas ante Dios todopoderoso, 

para que cada uno de nosotros sepa aceptar, 

las pequeñas y grandes cruces de la vida, 

transformando cada individual sufrimiento, 

en un seguro vínculo que nos ata a la vida eterna. 

(hacer las intenciones por las que se ofrece la novena) 

 Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. 

Oración final para todos los días. 

San Pío de Pietrelcina, 

te pedimos nos enseñes la humildad de corazón, 

para ser considerados entre los pequeños del Evangelio, 

a los que el Padre prometió revelar los misterios de su Reino. 

Ayúdanos a orar sin cansarnos jamás, 

con la certeza de que Dios, 

conoce lo que necesitamos antes de que se lo pidamos. 

Alcánzanos una mirada de fe, 

capaz de reconocer prontamente en los pobres y 

en los que sufren, el rostro mismo de Jesús. 

Protégenos en la hora de la lucha y de la prueba y 

si caemos, haz que experimentemos la alegría, del sacramento del perdón. 

Transmítenos tu tierna devoción a María, Madre de Jesús y Madre nuestra. 

Acompáñanos en la peregrinación terrena hacia la patria feliz, 

a donde esperamos llegar también nosotros, 

para contemplar eternamente la gloria del Padre, 

del Hijo y del Espíritu Santo. 

Amén.

Oremos: 

Dios todopoderoso y eterno,

escucha la oración de tu pueblo,

da fuerza a cuantos predican el Evangelio en el mundo y

concédenos que, así como san Pío de Pietrelcina,

fue en la tierra un ardiente y humilde predicador de tu palabra,

ahora en el cielo sea nuestro poderoso intercesor.

Por Jesucristo Nuestro Señor.

Amén.

DÍA SEGUNDO:

  •  Hacemos la Señal de la Cruz. 
  •  Acto de Contrición. 
  • Oración para todos los días. 
  • Se dicen las intenciones por las que se ofrece la novena. 
  • Se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. 

Palabras del Padre Pío: 

Ánimo y no temas la ira de Lucifer. Recordad siempre que es una buena señal cuando el enemigo se agita y ruge alrededor vuestro, ya que esto demuestra que él no está dentro de ti. 

Meditación sobre la santidad. 

Santísimo Padre San Pio de Pietrelcina, tú que te encuentras cerca de nuestro amadísimo Padre Dios Jesucristo, y has tenido la santidad y resistencia en las tentaciones del maligno. Tú que has sido golpeado por los demonios del infierno que quisieron convencerte a abandonar tu camino de santidad. Ruega a Dios por nosotros, para que con tu ayuda y con la de Nuestro Señor, encontremos la fortaleza espiritual para renunciar al pecado y para conservar la fe hasta el día de nuestra muerte. 

Oración a San Pío. 

 Santísimo Padre San Pío de Pietrelcina, 

tú que te encuentras cerca de nuestro amadísimo Padre Dios Jesucristo, 

y has tenido la santidad y resistencia en las tentaciones del maligno. 

Tú que has sido golpeado por los demonios del infierno, 

que quisieron convencerte a abandonar tu camino de santidad. 

Ruega a Dios por nosotros, 

para que con tu ayuda y con la de Nuestro Señor, 

encontremos la fortaleza espiritual para renunciar al pecado 

y para conservar la fe hasta el día de nuestra muerte. 

(Se hacen las intenciones por las que se ofrece la novena) 

y se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. 

Amén. 

Oremos: 

Dios todopoderoso y eterno, 

escucha la oración de tu pueblo, 

da fuerza a cuantos predican el Evangelio en el mundo y 

concédenos que, así como san Pío de Pietrelcina, 

fue en la tierra un ardiente y humilde predicador de tu palabra, 

ahora en el cielo sea nuestro poderoso intercesor. 

Por Jesucristo Nuestro Señor. 

Amén. 

DÍA TERCERO:

  • Hacemos la Señal de la Cruz. 
  • Acto de Contrición. 
  • Oración para todos los días. 
  • Se dicen las intenciones por las que se ofrece la novena y se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. 

Palabras del Padre Pío. 

María sea la estrella que os alumbre el camino, os enseñe la calle segura para ir al Padre Celestial; Ella sea el asidero firme que tengáis, para que os conservéis cada vez más unidos estrechamente en el tiempo de la prueba. 

Meditación sobre las virtudes. 

Día a día debemos ejercitarnos en aquello que nos agrada, como lo hacemos para tener un cuerpo esbelto, es necesario hacer todos los días ejercicios, hasta lograr la talla que deseamos para vernos bien, lo mismo que deseamos ser buenos estudiantes, ser ordenados y disciplinados es necesario, practicarlo todos los días, hasta que se nos vuelva costumbre. Esta disciplina nos hace ser mejores personas. El Padre Pio, amo toda su vida a la Virgen María, siendo para él su mejor ejemplo de vida, ya que imitaba las virtudes de Jesús. 

Oración a San Pío

Santísimo Padre San Pío de Pietrelcina, 

tú que te encuentras cerca de nuestro amadísimo Padre Dios Jesucristo, 

y has tenido la santidad y resistencia en las tentaciones del maligno. 

Tú que has sido golpeado por los demonios del infierno, 

que quisieron convencerte a abandonar tu camino de santidad. 

Ruega a Dios por nosotros, 

para que con tu ayuda y con la de Nuestro Señor, 

encontremos la fortaleza espiritual para renunciar al pecado 

y para conservar la fe hasta el día de nuestra muerte. 

(Se hacen las intenciones por las que se ofrece la novena) 

y se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. 

Amén. 

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

 Amén. 

Oremos: 

Dios todopoderoso y eterno, 

escucha nuestra oración, 

danos fuerza para poder soportar las adversidades y  

sufrimientos del diario vivir, 

concédenos que, así como san Pío de Pietrelcina, 

fue en la tierra un ardiente y humilde predicador de tu palabra, 

ahora en el cielo sea nuestro poderoso intercesor. 

que nos trasmita su devoción a María,  

te lo pedimos por los méritos de tu Hijo, 

 Jesucristo Nuestro Señor. 

Amén. 

DÍA CUARTO: 

  • Hacemos la Señal de la Cruz. 
  • Acto de Contrición. 
  • Oración para todos los días. 
  • Se dicen las intenciones por las que se ofrece la novena y se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. 

Oración para cada día: 

Bienaventurado Padre Pio, testigo de fe y de amor. 

 Admiramos tu vida como fraile Capuchino, 

 como sacerdote y como testigo fiel de Cristo.  

El dolor marcó tu vida y te llamamos:  

Un crucificado sin Cruz. 

 El amor te llevó a preocuparte por los enfermos,  

a atraer a los pecadores,  

a vivir profundamente el misterio de la Eucaristía y del perdón. 

Fuiste un poderoso intercesor ante Dios en tu vida 

 y sigues ahora en el cielo haciendo bien e intercediendo por nosotros. 

Queremos contar con tu ayuda. 

 Ruega por nosotros. 

 Amén. 

Palabras del Padre Pío: 

Invoca a tu Ángel de la Guarda, es ese ser que te iluminará y te guiará por el buen camino. Dios te lo ha dado por este motivo, no te olvides invocarlo todos los días. 

Castísimo Padre San Pío de Pietrelcina; que tanto amasteis y nos enseñasteis a amar al Santo Ángel de la Guarda; el que te sirvió de compañía, de guía, de defensor y de mensajero. A ti las Figuras Angélicas llevaron los ruegos de tus hijos espirituales. Intercede cerca de Dios para que también nosotros aprendamos a hablar con nuestro Ángel de la Guarda, para que en todo momento sepamos obedecerle, pues es la luz viva de Dios que nos evita la desgracia de caer en pecado. Nuestro Ángel siempre está listo a señalarnos el camino del bien y a disuadirnos de hacer el mal.  

Oración final para todos los días: 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

 Amén. 

DÍA QUINTO: 

  • Hacemos la Señal de la Cruz. 
  • Acto de Contrición. 
  • Oración para todos los días. 
  • Se dicen las intenciones por las que se ofrece la novena y se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. 

Palabras del Padre Pío 

Oh Señor, Padre Jesucristo; te suplico viertas sobre mí, todos los castigos que son para los pecadores y las ánimas benditas del purgatorio; multiplica sobre mí los sufrimientos, con que conviertes y salvas a los pecadores y líbralos pronto del tormento del purgatorio. 

Meditación sobre la prudencia. 

Cuando somos prudentes discernimos lo que es bueno y lo que es malo, para huir si no nos conviene o continuar haciéndolo cuando nos hace bien a nuestra vidaLa prudencia es sinónimo de sabiduría, cautela, sensatez y cordura, es el motor del buen cristiano, quien la ejerce, sabe dominar su lengua, los malos pensamientos y las malas obras. El Padre Pio fue una escuela viva de prudencia, de sensatez y de amor, nos decía que la prudencia tiene ojos, el amor piernas. 

Oración final para todos los días. 

Oh bondadoso Padre Pio de Pietrelcina, 

tu que eres un ser lleno de amor 

y nos enseñasteis amar a las almas del purgatorio, 

ruega a nuestro Padre Celestial, 

con conceda un corazón lleno de amor y compasión, 

por estas almas, orando por ellas todos los días, 

para que pronto salgan de este sufrimiento, 

(Pedir las intenciones) 

Rezar el Padre Nuestro, un Ave María y el Gloria. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

Amén. 

DÍA SEXTO: 

  • Hacemos la Señal de la Cruz. 
  • Acto de Contrición. 
  • Oración para todos los días. 
  • Se dicen las intenciones por las que se ofrece la novena y se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. 

Palabras del Padre Pío 

Si yo sé que una persona está afligida, sea en el alma o en el cuerpo, suplicaría a Dios para verla libre de sus males. De buena gana yo tomaría todos sus sufrimientos para verla salvada y cedería los frutos de tales sufrimientos en su favor. 

Meditación sobre la obediencia. 

En la vida religiosa se dice: Quien obedece, no se equivoca y esa fue la vida que llevo el Padre Pio, durante el tiempo que estuvo en la tierra, a pesar de que las ordenes que le daban fueran injustas, como prohibirle confesar y celebrar la santa misa, cumpliendo estas órdenes con humildad, amor y paciencia por amor a Jesús y a la virgen María. 

Oración final para todos los días: 

Oh Padre Pio, tu que fuiste un ser obediente 

y que te has preocupado por todos los enfermos 

más que por tu propia salud, 

ya que veías reflejado en cada uno, el rostro de Jesús, 

tú, que has hecho milagros en el cuerpo, en el alma, en la mente, 

de todos los que acudían a tú presencia, 

concediéndoles una vida renovada, 

llena de amor, paz, fe y felicidad, 

Te pido, interceda ante nuestro Padre Celestial, 

me llene de salud, esperanza y humildad, 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

Amén.

DÍA SÉPTIMO: 

  • Hacemos la Señal de la Cruz. 
  • Acto de Contrición. 
  • Oración para todos los días. 
  • Se dicen las intenciones por las que se ofrece la novena. 
  • Reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. 

Palabras del Padre Pío 

Si el pobre mundo pudiera ver la belleza del alma sin pecado, todos los pecadores, todos los incrédulos se convertirían al instante.      

Meditación sobre la penitencia. La penitencia es conocida como el castigo que nos impone nuestro confesor, luego de absorbernos de nuestras faltas cuando nos confesamos. 

El padre Pio vivía en continuas penitencias, sin perder su alegría, en el confesionario fue muchas las personas que el colmo de fe y esperanza, devolviéndoles su deseo de vivir en gracia de Dios. 

Oración final para todos los días: 

Oh piadoso Padre Pio, 

Tu que Has salvado tantas almas, 

a través del confesionario, 

ofreciendo tus sufrimientos, 

para salvar a los pecadores de las riendas del demonio. 

intercede a Nuestro Padre Celestial, 

para que los hombres que no creen, 

tengan fe, se conviertan y puedan vivir 

llenos de amor, paz y humildad, 

te pido por el amor que le tuviste a Jesús y María. 

Amén. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

DÍA OCTAVO: 

  • Hacemos la Señal de la Cruz. 
  • Acto de Contrición. 
  • Oración para todos los días. 
  • Se dicen las intenciones por las que se ofrece la novena y se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. 

Palabras del Padre Pío

Si me fuera posible, querría conseguir de Dios solamente una cosa; si me dijera: Vas al Paraísoquerría conseguir esta gracia: Señor, no me dejéis ir al Paraíso hasta que el ultimo de mis hijos; la última de las personas que me han sido confiadas, haya entrado antes que Yo. 

Meditación sobre la pureza. La Pureza es una virtud con la que todos nacemos, pero a medida que vamos creciendo la vamos perdiendo, es bueno ser puros de mente y de cuerpo, para ser puros de alma, lo mejor que podemos hacer, es ser constantes en la oración para pedirle a Dios nos conserve limpios de toda maldad y pecado. Mateo 5-8, dice: Felices los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. 

Oración final para todos los días: 

Piadoso San Pio, 

Tu que te has llenado de amor, asía tus hijos espirituales, 

considérame con uno de ellos, 

para que me guíes, me protejas, 

y pueda con tu ayuda, llegar a la mansión eterna, 

junto con mis hermanos, padres e hijos, 

Amén. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

 DÍA NOVENO: 

  • Hacemos la Señal de la Cruz. 
  • Acto de Contrición. 
  • Oración para todos los días. 
  • Se dicen las intenciones por las que se ofrece la novena y se reza un Padre Nuestro, Ave María y Gloria. 

Palabras del Padre Pío.

Siempre mantente unido a la Santa Iglesia Católica, porque sólo ella puede salvarte, porque sólo ella posee a Jesús Sacramentado, que es el verdadero príncipe de la paz. Fuera de la Iglesia Católica, no hay salvación, ella te da el bautismo, el perdón de los pecados, el Cuerpo, la sangre, el Alma, y la Divinidad de Jesucristo, concediéndote por tanto la vida eterna; y todos los santos sacramentos para llevar una vida de santidad. 

Meditación sobre la humildad: La humildad es: Sumisión, obediencia, acatamiento, respeto, fidelidad y disciplina. El padre Pio oraba al Padre Celestial para que todos sus Hijos espirituales fueran humildes. Qué lindo seria la vida, donde en nuestros corazones siempre albergáramos esta virtud. 

Oración final para todos los días: 

Humildísimo Padre San Pío de Pietrelcina, 

Tú que has verdaderamente amado a la Santa Madre Iglesia. 

Ruega a Dios, nuestro Señor, 

al Señor de la Mies para que mande obreros a Su Mies 

y regalos a cada uno de ellos; 

de manera que llenando el mundo de sacerdotes santos; 

obtengan la fuerza y la inspiración de Dios. 

Además, te rogamos interceder ante la Santísima Siempre Virgen María; 

para que conduzcas a todos los hombres hacia la unidad de los cristianos, 

reuniéndolos en la gran casa de Dios; 

para que la Iglesia sea el faro de luz y  

salvación en el mar de tempestad que es la vida. 

Amén. 

Intensiones por las que vamos a pedir en esta Novena. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

Oración Padre Pio

padre pio oraciones

Oh Jesús, mi alimento y mi vida,

Te elevo en un misterio de amor,

que contigo sea yo para el mundo,

camino, verdad y vida.

Y para ti sacerdote santo,

victima perfecta.

Padre Pio, Capuchino. 


Padre Pio Oración Milagrosa

Oh Padre Celestial,

Tú que le has concedido al Padre Pio,

la caridad y humildad asía los más necesitados de cuerpo y alma,

concédeme ser tu ejemplo: De amor, paz y caridad,

para todos mis seres más querido,

y de aquellas personas que están siempre a mi lado,

sin importa lo que me hallan ofendido y humillado

y pueda ser un reflejo de tu vida.

Nunca te apartes de mí lado,

para seguir por el camino de la verdad y la vida.

Rezar un Padre Nuestro, El Avemaría y Un Gloria.

Amén.


Oración al Padre Pio por los enfermos y un milagro

Oh glorioso y misericordias Jesús mío,

Tu que le dijiste a tus apósteles que el que pide, llama y busca,

se les concede esa gracia, por poder de nuestro padre Celestial,

aquí estoy en tu presencia confiado, que por intercesión de Nuestro Padre Pio,

me concedas el favor de sanar el cuerpo de mi amada hija, ya que los médicos dicen:

solo un milagro, podrá sanarla.

En ti pongo mi esperanza, mi fe y confianza.

Rezar un Padre Nuestro, El Avemaría y Un Gloria.

Amén.

Recitar tres la oración el Gloria.


Oración Milagrosa del Padre Pio

Padre Pío, intercede ante nuestro padre celestial.

Para que nos concedas la humildad, el amor y la caridad,

que tanto necesitamos,

para poder vivir en armonía con nuestros

seres queridos, amigos y compañeros de trabajo,

ayúdame a comprender y perdonar,

a todos los que me han hecho tanto mal,

como tú lo hiciste a pesar de cometer,

tantas injusticias, contra ti,

nunca protestaste,

ya que siempre confiaste en la justicia divina,

y obedecías a tus superiores, aunque eran injustos

en su forma de actuar.

y todos tus sufrimientos los ofrecías por amor a Jesús.

No te olvides interceder, por nuestras familias,

en especial por mi hijo menor, que hoy se encuentra,

en malos pasos, ayúdame a que siga el camino

del bien, lleno de fe, esperanza y comprensión.

Te lo pido por los méritos de nuestro Señor Jesucristo.

Amén.


Oración para pedirle un Milagro al Padre Pio

Oh Dios, que a San Pío de Pietrelcina,

Sacerdote capuchino, le has concedido el Santo privilegio

de participar, en divino modo,

de la pasión de tu Hijo.

Concédeme, por su intercesión,

La gracia de (Petición)

que desesperadamente deseo

y otorgarme, sobre todo,

que yo me conforme, a la muerte de Jesús

para alcanzar después, la gloria de la resurrección.

Repetir 3 veces la oración de Gloria al Padre.

 

historia del padre pio

Historia de Padre Pio

El Padre Francisco Forgione nació en Pietrelcina, provincia de Benevento Italia, el 25 de mayo de 1887 a las 5p.m, quien el mundo conocería como el Padre Pio de Pietrelcina, el sacerdote capuchino de los estigmas.

Hijo de Grazio Forgione y María Giuseppa di Nunzio, que se casaron cuando ambos tenían 21 años, agricultores y muy religiosos, no eran pobres, eran propietarios de una casa y una granja, era una familia muy trabajadora.

Padre Pio es considerado el heredero espiritual de san Francisco de Asís, quien fue el primer sacerdote en recibir los estigmas de la crucifixión. Es conocido en todo el mundo como: fraile estigmatizado.

Su estatura era de 1,66 metros y tenía unos ojos vivos y brillantes que transmitía paz.

El Padre Pio muere el 23 de septiembre de 1968, San Giovanni Rotondo, Italia, fue extremadamente generoso, bondadoso con los seres humanos, estudioso, obediente, humilde, falto de salud y muere a la edad de 81 años.

Dones del Padre Pio:

  • Discernimiento extraordinario: Su don más impresionante era leer los sentimientos del corazón y conocer el interior de las conciencias.
  • Curación: curas milagrosas mediante el poder de la oración, oraba hasta que se le concediera su petición.
  • Bilocación: estar en dos lugares al mismo tiempo.
  • Tenía el don de profetizar.
  • Perfume: expedía una fragancia con olor a flores, se sentía un olor a santidad.
  • Lágrimas: cuando rezaba el Rosario, a veces derramaba lágrimas.
  • Estigmas: exhibió estigmas desde el 20 de septiembre de 1918 y los llevó durante 50 años, hasta pocos días antes de su muerte el 23 de septiembre de 1968.
  • Podía comunicarse con su ángel guardián, el que le ayudaba de interprete de cualquier lengua, consejero, enfermero y poder leer las mentes de sus feligreses.

Biografía y del carácter del Padre Pio:

El Padre Pio era una persona dulce y amable, pero cuando se trataba de la confesión y la salvación de las almas, era muy exigente.

En el confesionario rechazaba las mujeres que no iban vestidas apropiadamente y gracias al don de ver el corazón de las personas, constantemente retiraba personas del confesonario por no estar arrepentidos de sus pecados o por no querer cambiar de vida.

El Santo Padre Pio decía: “yo amo a las almas como amo a Dios, por eso no debo ser débil con los pecados de los penitentes y los corrijo con fuerza, especialmente con los pecados como el aborto, adulterio, faltar a misa los domingos y los pecados contra la eucaristía”.

Vida Familiar.

Todas las noches, al regresar a casa, su familia se detenía un momento en la iglesia para rezar el ángelus, este ambiente de vida sencilla de piedad y trabajo, es donde nace su cuarto hijo Francesco, siendo el cuarto hijo del matrimonio, aunque dos de sus hermanos mayores habían muerto.

María Giuseppa miraba a su Francesco, pensando ¡Este hijo también Dios se lo llevaría!, así fue, pero de otra forma, sintiendo Francisco el llamado de Dios a los cinco años, Su madre le pregunta a Grazio ¿Dónde está Francesco? Y él le responde: A estas horas, va a visitar a Jesús y María en la iglesia.

Francesco crece en este ambiente de amor por Dios y no oculta a sus padres su deseo en un futuro de ser sacerdote, a su corta edad ya había tenido experiencias místicas como visiones de la Santísima Virgen y de su ángel custodio.

Francisco era un niño muy sensible y espiritual le gustaba orar en la iglesia o sentarse debajo de un árbol para hablar con Dios.

Tenía un amor muy especial por la Virgen María, a quien llamaba cariñosamente madrecita, tiempo después comenzó a tener apariciones de la Virgen María, incluso en la iglesia Santa María de los Ángeles se le apareció el sagrado corazón de Jesús y las apariciones fueron tan habituales que al niño le parecía normales.

Su madre le había contagiado su devoción a San Francisco Asís y le gustaba pasar horas en contemplación en la iglesia de Santa María degli Angeli, la capilla dedicada a Santa Ana, justo donde están los restos de San Pio Mártir.

Cuando Francisco tenía 9 años fue con su padre a Altavilla Irpina, era día de feria y de fiesta de su santo patrón San Pellegrino Martir, el obispo celebraba la santa misa, la iglesia estaba llena de fieles de todas partes, la ceremonia fue larga y solemne. Terminada la ceremonia, muchos peregrinos se quedaron allí, para hacerle alguna petición al santo.

Francisco, detiene a su padre que ya tenía deseos de salir del templo y le dice: Papa espera. Destacándose entre ellos una madre que tenía en brazos a su hijo enfermo, que estaba lisiado y deforme, se acercó a San Pellegrino implorándole que le curara a su hijo, esta madre, en un arrebato de desesperación dijo en voz alta frente a la imagen del Santo: Cura a mi hijo, si no lo quieres curar, tómalo, yo no lo quiero y diciendo esto, arrojó al niño en el altar.

Francesco oró intensamente para que se realizara el milagro, ante la sorpresa de todos allí presentes ese ser retorcido, se puso andar por primera vez en su vida y le dice: mamá, su madre no podía creer lo que estaba viendo, donde todos los peregrinos gritaron ¡Milagro!

El padre Raffaele era el confesor del Padre Pio y dice que cuando Piuccio me conto este milagro, lloro abundantemente y no pudo añadir más palabras, fue como el anuncio de tantas cosas misteriosas que Dios iba a realizar por medio del futuro padre Pio.

El 27 de septiembre de 1899, fue bautizado en la parroquia Santa María de los Ángeles e hizo la primera comunión y la confirmación a los 12 años, guardando toda su vida en su corazón, la emoción de aquel gran día. Fue en esta misma iglesia donde a los cinco años de edad, tuvo una aparición del Sagrado Corazón de Jesús, el Señor posó su mano sobre la cabeza de Francisco y este prometió a San Francisco que sería su fiel seguidor.

Este año marcaría la vida de Francisco para siempre; empieza a tener apariciones de la Santísima Virgen, por el resto de su vida. También tenía trato familiar con su ángel guardián, con el que tuvo la gracia de comunicarse toda su vida y el cual sirvió grandemente en la misión que recibiría de Dios.

Desde muy niño Francesco les manifiesta a sus padres el deseo de ser religioso y como la educación en la villa era deficiente, emigró a los Estados Unidos, buscando mejor solvencia económica que le permitiera financiar la educación de Francisco.

Su padre embarca para Nueva York en 1898, Francisco solo tenía 11 años, no lo volvió a ver hasta 1903, pero en 1910 su padre se vuelve a embarcar para argentina, donde se quedó 7 años.

El padre Pio agradecido con su padre decía: mi padre tuvo que exiliarse dos veces para que yo pudiera serme capuchino.

Su madre recibió gran sabiduría del Señor para ver el camino que su hijo habría de seguir, hizo grandes sacrificios para que Francesco cumpliera su sueño de ser sacerdote, su madre hizo arreglos para que ingresara al seminario, buscó al maestro Angelo Caccavo, para encargarle la formación de su hijo.

EL apoyo familiar de San Pio.

Desde muy niño Francisco les manifiesta a sus padres el deseo de ser religioso. Su madre le dice a Grazio Forgione: como que la vocación de nuestro hijo de ser sacerdote va en serio.

Su padre, al ver la limitación existente de educación en la villa, emigró a los Estados Unidos y a Jamaica buscando mejor solvencia económica que le permitiera financiar los gastos de educación para Francisco y le dicen a su esposa, que en ese lugar hay trabajo y lo pagan muy bien y así tendré suficiente dinero para costear los estudios de Francisco, esta decisión le causa mucho dolor a Francesco ya que su padre tiene que ausentarse de su hogar y todo por su culpa. Su madre con dolor dice: ¡Que Dios nos socorra! Que todo sea para que el chico sea un gran sacerdote. ¡Cuídate Grazio y vuelve pronto, amor mío!

El padre Pio escogió ser capuchino, porque con frecuencia llegaba al pueblo Fray Camilo, un religioso con larga barba, muy jovial y amigable con todos, que repartía nueces y medallitas a los niños. Francesco lo observaba y lo seguía, queriendo ser como él. Cuando el Padre pio era muy anciano decía: La barba blanca de Fray Camilo se me había quedado fija en mi cabeza y nadie me la pudo quitar de mi mente.

Su madre recibió gran sabiduría del Señor para ver el camino que su hijo habría de seguir, Haciendo grandes sacrificios, para que a Francisco se le cumpliera los sueños de ser sacerdote, su madre Giuseppa, hizo arreglos para que su hijo recibiera la formación necesaria, para poder ingresar en el seminario, buscó al maestro Angelo Caccavo, para encargarle la formación de su hijo. Con él, el joven Francisco avanzó con gran rapidez y su lugar favorito donde le gustaba estudiar era en la torreta, habitación separada del resto de la casa, situada sobre un peñasco, a la que se accedía a través de una escalera empinada, donde se respiraba tranquilidad y silencio, donde le decía siempre a su madre ¡madre que bien se estudia en la torreta!

El hábito del Espíritu Santo en la vida del Padre Pio

El 27 de septiembre de 1899, fue bautizado en la parroquia Santa María de los Ángeles e hizo la primera comunión y la confirmación, a la edad de 12 años, guardando toda su vida en su corazón, la emoción de aquel gran día. Fue en esta iglesia donde a los cinco años, tuvo una aparición del Sagrado Corazón de Jesús, el Señor posó su mano sobre la cabeza de Francisco y este prometió a San Francisco que sería su fiel seguidor. Este año marcaría la vida de Francisco para siempre; empieza a tener apariciones de la Santísima Virgen, por el resto de su vida. También tenía trato familiar con su ángel guardián, con el que tuvo la gracia de comunicarse toda su vida y el cual sirvió grandemente en la misión que recibiría de Dios.

Quince años más tarde, Pio ya sacerdote, sentiría la misma emoción de preparar a 400 niños de Pietrelcina para la confirmación, donde le decía en una carta a su director espiritual: Lloraba de consuelo mi corazón, porque me acordaba lo que el espíritu santo me había hecho sentir, el día que recibí el sacramento de la confirmación, con el recuerdo de ese día, inolvidable para mi vida, ¡Que suaves emociones me hizo sentir, ese Espíritu Santo consolador! con el recuerdo de ese día, me siento enteramente devorado por una llama muy viva, que me quema, consume y no causa dolor.

A su padre le comenta todos sus progresos para seguir a Dios donde le dice: Papa que sea sacerdote no es nada nuevo para ti, pero ahora ya sé a qué orden voy a ingresar, a los capuchinos, le escribe el 15 de octubre de 1901, el año próximo todas mis fiestas y diversiones han terminado para mí, porque abandonare esta vida de ahora, para abrazar otra mejor.

En junio de 1902 es admitido en el noviciado capuchino de Morcone, a sus 15 años. Pero el paso a su vida religiosa no fue fácil, ya que desde su infancia venia cosechando experiencias místicas y la oposición del diablo, que ya preveía su futura doble misión: La participación de los sufrimientos de Cristo y una intercesión llena de éxito en pro de las almas. Las visiones de una lucha sin cuartel con el diablo, quien terminaba huyendo y Jesús y María que lo alentaban y le aseguraban que saldría vencedor.

La dura prueba del noviciado de San Pio

El 6 de enero de 1903, luego de haber escuchado la santa misa, se despidió de todas sus hermanas, de su hermano, primos, tíos y vecinos, les dice: No estés tristes, parecéis como si fuera un duelo, luego se dirige a su madre y poniéndose de rodillas y le dice: Mama dame tu bendición. Hijo mío ya no me perteneces a mí, sino a san Francisco, él te llama y tú debes irte. Saco del bolsillo un rosario y se lo dio diciéndole: Tómalo, te hará compañía en mi lugar. Estas palabras llenas de lágrimas de su madre, acudían más tarde en la mente del padre Pio, en los momentos en que los ataques del demonio eran más irascibles, llenándolo de valor.

El don de lágrimas.

Aquel día al lado de sus tres compañeros de la región: Vicenzo, Salvatore y Giovanni, ingreso en el convento de Marcone, bajo la tutela del maestro de novicios, el padre Tommaso Da monte Sant Angelo. De este maestro el padre Pio nos dice: Es un poco severo, pero con un corazón de oro, comprensivo y lleno de caridad con los novicios.

Las reglas y disciplinas fueron desalentando a sus compañeros postulante Giovanni, quien creía que no podía soportar las mortificaciones y penitencias, quería abandonar el noviciado, pero Francisco lo animo diciéndole: ¿Después de haber hecho tanto esfuerzo para venir aquí vamos a irnos? que dirían nuestros padres y quienes nos han orientado a esta casa? Poco a poco, con la ayuda de María y San Francisco, también nosotros nos acostumbraremos, como se han acostumbrado los demás. Marcone le responde: Francisco, pero es que yo soy tan débil, pero como me has dado fuerzas voy a intentarlo de nuevo. El 22 de enero los cuatros postulantes tomaron el hábito.

El padre Tommaso: Que el Señor te despoje del hombre viejo y de sus acciones. Acepta la luz de Cristo en señal de inmortalidad. Cristo te iluminara.

Francisco vistió el hábito de novicio capuchino, recibiendo por nombre Pio de Pietrelcina, en honor a San Pio Mártir a quien había rezado con tanta frecuencia y también en memoria de San pio 5º el gran pontífice de la contrarreforma y vencedor de los turcos en Lepanto.

Fray Pio en su noviciado, fue siempre ejemplar y puntual en las observancias de las reglas y los ayunos, que para muchos jóvenes era un verdadero suplicio.

Paso un año como novicio en el convento de Morcone, donde conoce al padre Benedetto, quien sería su director espiritual, al lado del padre Agostino, con ellos tuvo una abundante y larga correspondencia.

En sus votos temporales, en enero 22 de 1904, al terminar la misa dijo estas palabras: Yo hermano Pio de Pietrelcina, pido y prometo a Dios todopoderoso, a la bienaventurada Virgen María, al bienaventurado Francisco, a todos los santos y a ti, padre mío observar hasta el fin de mi vida, la regla de mis hermanos menores, confirmada por su santidad el Papa Honorio, viviendo en la obediencia en la pobreza y en la castidad. El padre provincial dijo: Y yo en nombre de Dios, te prometo la vida eterna, si observas esas cosas.

Su madre que estaba allí presente muy emocionada, lo abrazo después de la ceremonia y le dijo: Hijo mío, ahora sí que eres un hijo de San Francisco, que él te bendiga, también asistieron, sus hermanas, su hermano mayor Miguel y su tío Angelantonio.

El noviciado ha terminado pero el padre Pio, debía continuar estudiando y preparándose para la ordenación sacerdotal, Marcha con el hermano Geovanni, ahora fray Anastasio. a Sant a Pianasi, donde su salud tiene una gran mejoría, gracia al clima, pero siendo atacado de nuevo por el diablo, cada vez más violentos, incluso contra su integridad física. También experimento fenómeno místicos, diferente a los que le sucedió el 18 de enero de 1905, cuando tenía 18 años.

En 1905, solo dos años después de haber entrado al Seminario, el Fraile Pío experimenta por primera vez la dualidad. Rezando acompañado son el hermano Anastasio en el coro, una noche fría de enero, alrededor de las 23 horas, se encontró a sí mismo muy lejos, en una casa muy elegante en la cual un padre de familia agonizaba en el mismo momento que su hija nacía. Nuestra Santísima Madre se le apareció al Fraile Pío diciéndole: Te encargo esta criatura; es una piedra preciosa sin pulir, trabaja en ella, lústrala, hazla brillar lo más posible, porque un día me quiero adornar con ella. A lo que él contestó: ¿Cómo puede ser esto posible si soy un pobre estudiante, y todavía ni siquiera sé si tendré la fortuna de llegar a ser sacerdote? Y si no llegara a ser sacerdote, ¿cómo podría ocuparme de esta niña estando tan lejos? La Virgen le contestó: No dudes. Será ella quien venga a ti, pero la conocerás de antemano en la Basílica de San Pedro. Inmediatamente se encontró de nuevo en el coro donde había estado rezando minutos antes. Sintió la necesidad de poner por escrito este hecho insólito y entregárselo al padre Agostino.

También es asombrosa la historia de Giovanna Rizanni en 1922, recibirá el consejo de un confesor en San Pedro de Roma de ir a San Gionnavi Rotondo y dirigiéndose a ese lugar, cuál sería su sorpresa al encontrar y reconocer al padre Pio, que le había confesado en san Pedro, y más asombrada se quedó cuando el padre le conto haber asistido a su nacimiento en Udine y le dio toda clase de detalles. Gionnavi fue más adelante hija fiel espiritual del Padre Pio y Franciscana terciaria. Se sabe que jamás había salido el padre Pio de San Gionnavi Rotondo.

Este fenómeno de bilocación es un don que Dios le dio, para el bien de las almas.

Luego de dos años y medio en Sant Elia a Pianisi, de grandes trabajos Espirituales y escolares, su aspecto era enfermizo, sus pulmones y los desarreglos intestinales lo hacían sufrir mucho.

En 1907, domingo 27 de enero, Fray pio hizo sus votos perpetuos y solemnes, cumpliéndolos fielmente, como el de la obediencia de una forma asombrosa y casi inexplicable, partió con sus compañeros a San Marcos la Catola para estudiar filosofía, allí se encuentra con el padre Benedito y al padre Agustín de San Marcos in Lamis, quienes serían sus directores Espirituales y a quienes les escribió desde otros conventos, muchas de sus cartas.

Durante sus años de filosofía y teología, el aire marino no le acento bien los superiores tuvieron que enviarlo varias veces a su pueblo, ya que los médicos le habían diagnosticado tuberculosis pulmonar y querían evitarle observar la severa regla capuchina, además de que contagiara a todos en el convento. Aunque él les dijo: mi enfermedad por una gracia especial de Dios, no es contagiosa. De regreso a su hogar se instala en la torreta y a pesar del amor y cuidados de su madre y demás familia, no olvidaba sus momentos de oración y meditación, durando un año en Pietrelcina, el padre Agostino lo visitaba de vez en cuando, luego de sentirse aliviado, se reincorpora al convento de Montefusco, reanudando de nuevo sus estudios de teología.

El padre Bernardino uno de sus profesores Comenta: El padre Pio, no se distinguía por su inteligencia que era normal, sino por su comportamiento que era humilde, dulce y obediente.

Después de seis meses fue enviado de regreso a su hogar, pensando que se recuperaría pronto, para poner continuar sus estudios de teología y ser ordenado sacerdote, pero fuero 7 años que el fraile capuchino que permaneció en Pietrelcina, por causa de tuberculosis no diagnosticada, pero nunca abandonó sus estudios, gracias a la ayuda de algunos sacerdotes de su entorno. En el año de 1909 el 18 de julio, fue ordenado diacono en la iglesia del convento de Mercone.

El diablo y el Padre Pio.

Al diablo, el Padre Pio le llamaba: Barbazul, Belcebú o Cosaco y Dios le permitía sus ataques constantemente, para que tuviera ocasión de sufrir por la conversión de los pecadores. El demonio se le presentaba de diferentes formas: Una vez se le presento en forma de crucifijo, otro en la figura de su padre Espiritual o de su padre provincial, de su ángel custodio, de san Francisco o de la Virgen María. A veces era uno solo, otras eran muchos y él siempre los reconocía, pidiéndoles que repitieran con el ¡viva Jesús! que ellos no querían repetir. Luego de las apariciones diabólicas, siempre se le presentaba: Jesús, María o su ángel custodio.

El 18 de enero de 1912 en una carta dirigida al Padre Agustín, le dice: Barbaza no se quiere dar por vencido, desde hace días me viene a visitar con sus semejantes, armados de bastones y de objetos de hierros. Cuantas veces me ha tirado a la cama y arrastrándome por la celda. Pero ¡paciencia! Jesús, la mamá Celeste, el angelito, san José y el padre Francisco, está casi siempre conmigo. En otras de sus cartas el 13 de diciembre le dice: La otra noche barbazul se me presento bajo la figura de un sacerdote nuestro. Transmitiéndome una orden severísima del padre provincial de no escribirle más a usted, porque es contrario a la pobreza y un grave inconveniente para la perfección. Confieso mi debilidad, padre mío, llore amargamente, creyendo que era una realidad y no hubiera sospechado que era un engaño de barbazul, si no hubiera sido por mi angelito, que descubrió el engaño.

La vida del Padre Pío está tan llena de acontecimientos extraordinarios que es necesario buscar las causas de ellos en su vida íntima. Quien es llamado a servir en la misión redentora de Jesucristo tiene que sufrir mucho moral y físicamente. Estos sufrimientos lo purifican y encienden cada vez más el amor a Dios. En una carta escrita por el Padre en 1913 decía: El Señor me hace ver como en un espejo, que toda mi vida será un martirio. Desde que ingresó a la vida religiosa hasta que recibió los estigmas, la vida del Padre Pío fue un vía crucis. En 1912 escribe: Sufro, sufro mucho, pero no deseo para nada que mi cruz sea aliviada, porque sufrir con Jesús es muy agradable. A una hija espiritual le dijo un día: El sufrimiento es mi pan de cada día. Sufro cuando no sufro. Las cruces son las joyas del Esposo, y de ellas soy celoso. ¡Ay de aquel que quiera meterse entre las cruces y yo!

El padre Pio en plena guerra mundial tuvo que presentarse el 6 de noviembre de 1915 al centro de reclutamiento de Benevento, para ir a la guerra. Se presentó al cuartel, pero el capitán médico le diagnostico tuberculosis, enviándolo al hospital de Caserta, permaneciendo allí por espacio de 10 días, ya que el coronel médico que lo volvió a examinar lo considero apto para el servicio, el 5 de diciembre recibe órdenes de presentarse en la décima compañía de sanidad de Nápoles, al llegar pide que lo examine un médico, quien lo dispenso de llevar el uniforme militar y le permitió alojarse en el exterior.

Las zancadillas del demonio al Santo Padre Pio.

En esta etapa de la vida del Padre Pio, no dejaba de atormentarlo el demonio, instigándolo para que abandonará la vida del convento. Estando en el convento de Gesualdo, se le presento con la apariencia del Padre Agostino, dándole consejos que no debía llevar esa vida tan dura de los capuchinos y le dice: Tu salud hijo mío, no lo resistiría, te puedes santificar en el mundo, lo mismo que en el convento, el apostolado es a veces más fecundo, es evidente que esa es la voluntad del Señor. Estas palabras le extrañaron mucho al Padre Pio, de parte de su propio director. Pero el padre Pio le responde: Sabe padre para mí lo único que cuenta es la voluntad del Señor, pues bien, para reafirmarme en esta disposición le pido que diga usted bien fuerte conmigo: ¡Viva Jesús ¡

Al instante el visitante desapareció, dejando un olor nauseabundo.

En enero de 1910, debido a su estado de salud, les pide a sus superiores ser ordenado sacerdote prematuramente, ya que temía morir antes de ser ordenado. Los superiores pensando que no viviría mucho, por su grave estado de salud, obtuvieron para él un privilegio de 9 meses, sobre la edad canónica de 24 años. Fue ordenado sacerdote a la edad de 23 años, en la catedral de Benevento, el 10 de agosto de 1910, en presencia de su madre y del Padre Benedetto, por Monseñor Paolo Shinosi en Benevento. En las estampas de su ordenación hizo imprimir estas palabras:

El domingo 4 de septiembre de 1910, cantaba su primera misa solemne. El Padre Agostino que había, predicado el sermón, resalto los lugares privilegiados por el Padre Pio: el pulpito, el altar y el confesionario. Dirigiéndose al padre Pio le profetizo: No tienes mucha salud, no puedes ser un buen predicador, te deseo que seas un gran confesor. El padre Pio recordó toda su vida con emoción aquel día. ¡Que feliz fui, mi corazón ardía de amor por Jesús, empecé a saborear el paraíso ¡

El día de su ordenación, su padre se encontraba en América, pero su madre, su hermano Miguel y su esposa, y sus tres hermanas le acompañaron en ese día tan especial. Al finalizar la Santa Misa, su madre y sus hermanos se acercaron a la baranda para recibir su primera bendición. Su madre no podía contener sus lágrimas, tanto de la emoción como del dolor de pensar en la ausencia de su esposo, cuyo sacrificio había hecho posible la ordenación de su hijo.

San Pio siempre que hacían la oración en común, se refería a la pasión de Jesús, lo que le hacía llorar, dejando sobre el piso un pequeño charco de agua, por eso siempre colocaba un pañuelo para que así no vieran el agua.

Los estigmas de Padre Pio

Durante su primer año de ministerio sacerdotal, en 1910, el Padre Pío manifestó los primeros síntomas de los estigmas. En una carta que escribió a su director espiritual los describió así: «En medio de las manos apareció una mancha roja, del tamaño de un centavo, acompañada de un intenso dolor. También debajo de los pies siento dolor. Estos dolores en las manos y los pies del Padre Pío, son los primeros signos de los estigmas, El Padre Pío le escribió a su director espiritual explicándole lo sucedido: Estaba en la Iglesia haciendo mi acción de gracias después de la Santa Misa, cuando de repente sentí mi corazón herido por un dardo de fuego hirviendo en llamas y yo pensé que me iba a morir, el padre Pío recibió los estigmas de Jesús Crucificado, quien en una aparición lo invitó a unirse en su Pasión para participar en la salvación de los hermanos, en especial de los consagrados.

El día de su ordenación se sintió feliz, y se lo comunicó al Padre Agustín, en una carta el 9 de abril de 1912, dos años después: Mi pensamiento vuela, al pensamiento de mi hermoso día de mi ordenación sacerdotal. He comenzado a gozar de nuevo la alegría de aquel día sagrado para mí. Desde esta mañana he disfrutado del gozo del paraíso ¿que será cuando lo gustemos eternamente? El día de San Lorenzo, 10 de agosto de 1910, fue el día en que mi corazón estuvo más encendido de amor por Jesús. ¡Que feliz fui y cuanto gocé aquel día!

Luego de su ordenación tuvo que permanecer varios meses en su tierra natal debido a que estaba enfermo y viendo los superiores que su enfermedad iba para largo y no podía cumplir con sus deberes religiosos, pensaron seriamente pedir su salida de la orden, para quedar solo como sacerdote diocesano, el superior le comunico esta idea, lo cual lo hizo sufrir mucho, ya que su deseo era sufrir y morir como capuchino.

En uno de sus éxtasis se lamentaba con su padre san Francisco y le decía: Padre mío ¿ahora me sacas de la orden? por caridad, mejor hazme morir. Pero el padre Francisco le revelo que permanecería en su casa con el hábito sin salir de la orden.

Feliz el Padre Pio, ya que el general de la orden, recapacito y pidió permiso para permanecer fuera de la orden siendo capuchino, obtuvo el permiso por 3 años de 1911 a 1914, pero de hecho se quedaría hasta 1916.

El padre Tarsicio Zullo dice: que los años 1910-1960, que el padre Pio permaneció en su tierra natal, daba catecismo a los niños y preparaba los cantos para el mes de mayo y semana santa, ya que tenía una bella voz.

El Padre san Agustín dice: que solo en Pietrelcina sabia sobre los fenómenos sobrenaturales del Padre Pio y el arcipreste Pannullo ya que yo le informe, porque el padre Pio tenía que confesarse con él mientras estaba en el pueblo, ya entonces el pueblo lo consideraba un santo.

Un día el padre Pio luego de haber oficiado la misa, se fue a dar gracias atrás del altar y se desmayó, al medio día todavía no despertaba y el sacristán lo vio como muerto y corrió a dar aviso al arcipreste, que le dijo que no se preocupara que ya resucitaría, regresando de nuevo a la iglesia le dijo. Padre Pio, vuelve en sí, y así lo despertó, el Padre Pio preguntó: ¿Qué hora es? Ya es pasado el mediodía. ¿Me ha visto alguien? No, no te ha visto nadie. El padre Pio se froto los ojos y salió. Esto lo contaba Resina Pannullo sobrina del arcipreste.

El Padre Paolino, superior de la orden de San Giovanni Rotondo, Visitando el convento de Foggia donde estaba provisionalmente el Padre Pio, lo invito a ir unos días a descansar a su convento de Giovanni Rotondo. Padre Pio llego el 28 de Julio de 1916, se encontró allí también de salud que el provincial, el padre Benito le pidió que permaneciera allí por el momento, siendo tan conchudo que permaneció por el resto de su vida, eso sí, para el bien de la comunidad.

Al Padre Pio, le recomendaron la dirección espiritual de 30 estudiante de 11 a 16 años, que aspiraban a ser religiosos, los cuales los confesaba y le daba charlas espirituales y la dirección de 30 mujeres que querían que las dirigiera espiritualmente.

El padre Pio seguía sufriendo por sus enfermedades, que dejaba sorprendidos a los médicos que lo trataban, donde le aparecía y desaparecía una fiebre demasiada alta sin ninguna razón,. Era porque él se ofrecía a sufrir en lugar de otras personas y a él le venían las enfermedades. Es lo que en mística se llama sustitución mística o sufrimiento expiatorio.

Grupos de Oración creados por el Padre Pio

Lo que le falta a la humanidad, repetía con frecuencia el Padre Pio: es la oración, que también era exhortado por el Papa Pio 12. A raíz de la Segunda Guerra Mundial, el mismo Padre funda los Grupos de Oración. Los Grupos se multiplicaron por toda Italia y el mundo. A la muerte del Padre los Grupos eran 726 y contaban con 68.000 miembros, y en marzo de 1976 pasaban de 1.400 grupos con más de 150.000 miembros. Yo invito a las almas a orar y esto ciertamente fastidia a Satanás. Siempre recomiendo a los Grupos la vida cristiana, las buenas obras y, especialmente la obediencia a la Santa Iglesia. El Padre en Pietrelcina les decía: “La oración es el gran negocio de la salvación humana”. Dándole gran importancia a la lectura espiritual, la meditación, el examen de conciencia, la comunión diaria y la confesión semanal.

La meditación es la clave del progreso en el conocimiento de uno mismo y en el de Dios y permite alcanzar la finalidad de la vida espiritual, que es la transformación del alma en Dios.

La confesión es el baño, del alma hijos míos, hay que lavarla al menos cada 8 días.

Las misas de San Pio

El Padre Pío se levantaba todas las mañanas a las tres y media y rezaba el oficio de las lecturas. Fue un sacerdote orante y amante de la oración. Solía repetir: La oración es el pan y la vida del alma; es el respiro del corazón, no quiero ser más que esto, un fraile que ama. Celebraba la Santa Misa en las mañanas acompañado de dos religiosos. Todos querían verlo y hasta tocarlo, pero su presencia inspiraba tanto respeto que nadie se atrevía a moverse en lo más mínimo. La Misa duraba una hora y media y a veces más, donde el obispo no estaba de acuerdo de que las misas se prolongaran tanto tiempo. Todos los presentes se sumergían de forma particular en el misterio del sacrificio de Cristo, multitudes se volcaban apretadas alrededor del altar deteniendo la respiración. Aunque no existe diferencia esencial en la celebración de la Santa Misa de cualquier otro sacerdote, porque el sacerdote y la víctima es siempre Cristo, con el Padre Pío la imagen del Salvador traspasado en sus manos, pies y costado, era más transparente. Le concedieron la celebración de la santa misa, en la madrugada ya que pensaban que nadie vendría, pero todos acudían, aunque lloviera y las bajas temperaturas del clima no fueron escusas para no asistir. Una vez se le preguntó al Padre cómo podía pasar tantas horas de pie con sus llagas durante toda la Santa Misa, a lo que él respondió: Hija mía, durante la Misa no estoy de pie: estoy suspendido con Jesús en la cruz.

En una ocasión se le preguntó si la Santísima Virgen María estaba presente durante la Santa Misa, a lo cual él respondió: ¡Sí, ella se pone a un lado, pero yo la puedo ver, qué alegría! Ella está siempre presente.

Quien participara en la celebración Eucarística del Padre Pío, no podía quedar tranquilo en su pecado. Después de la Santa Misa, el Padre Pío, se sentaba en el confesionario por largas horas, dándole preferencia a los hombres, pues él decía que eran los que más necesitaban de la confesión. Al ser tantos los que acudían a la confesión, fue necesario establecer un orden, y confesarse con el Padre Pío podía tomarse fácilmente tres o cuatro días de espera.

Son muchos los impresionantes testimonios y las emotivas conversiones generadas a través de las Confesiones con el Padre Pío. Severo con los curiosos, hipócritas, mentirosos, amoroso y compasivo con los verdaderamente arrepentidos. Uno de los dones que más impresionaba a la gente era que podía leer los corazones.

Hijos espirituales.

El Padre Pío tenía entre aquellos que se lo solicitaban, un grupo de hijos espirituales a quienes prometía asistir con sus oraciones y cuidados a cambio de llevar una vida fervorosa de oración, virtud y obras de caridad. Entre este grupo de devotos hay un sinnúmero de anécdotas en las que el cuidado real y oportuno del Padre se manifestó de forma extraordinaria. Entre estas anécdotas está la de un joven cuya madre lo llevaba a donde el Padre desde que este era muy pequeño y un día, saliendo del convento para tomar el autobús de regreso a casa, un coche lo atropelló por la espalda haciéndolo volar por los aires. Mientras este volaba sobre el coche, viendo la imagen de la Virgencita del convento al revés, se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo. Solo logró gritar: ¡Virgencita mía, ayúdame! Lo llevaron de inmediato al hospital y todos los exámenes mostraban que todo estaba en orden, aunque no se explicaban de dónde provenía la sangre que había en su camisa. En cuanto este pudo salió corriendo hacia el convento para darle las gracias al Padre Pio, que estaba rezando en el coro. No me des las gracias a mí, le respondió el Padre, dáselas a la Virgen, fue Ella. Después de mirarlo con los ojos llenos de amor y con una gran sonrisa en los labios, le dijo: Hijo mío, no te puedo dejar solo ni un minuto.

El Padre Pío sirvió como padre espiritual de los jóvenes que formaban parte del seminario seráfico menor, que en ese momento estaba en San Giovanni Rotondo. Él se encargaba de proveerles con meditaciones, de confesarlos y de tener conversaciones espirituales con ellos. Oraba mucho y seguía de cerca su avance espiritual y hasta llegó a pedir permiso, para ofrecerse como víctima al Señor, por la perfección de este grupo a quienes como él mismo decía, amaba con ternura.

Un día en que daba un paseo con los jóvenes les dijo: Uno de ustedes me traspasó el corazón. Los jóvenes quedaron perplejos ante este comentario, pero no se atrevían a preguntar quién había sido el culpable. Uno de ustedes esta mañana hizo una Comunión sacrílega. Y saber que fui yo el que se la dio hoy durante la Misa. El joven culpable se arrojó a sus pies y confesó ser él el culpable. El Padre hizo seña a los demás para que se retiraran un poco y ahí mismo en la calle escuchó su confesión y lo restauró a la gracia de Dios.

Ante la fama del padre, la Santa Sede envió a investigar a una celebridad: Al sacerdote Agostino Gemelli, franciscano, doctor en medicina, psicólogo, fundador de la Universidad Católica de Milán y amigo del Papa Pío XI. Cuando el padre Gemelli se fue de San Giovanni, sin haber visto siquiera los estigmas, ya que no traía ninguna autorización para que pudiera estudiar los estigmas del Padre Pio, por esta razón publicó un artículo en que afirmaba que estos eran de origen neurótico. El Santo Oficio se valió de la opinión de este psicólogo e hizo público un decreto que declaraba, que no se verifica la sobrenaturalidad de los hechos.

En los años siguientes hubo otros tres decretos y el último fue condenatorio, y en el que se prohibían las visitas al padre Pío o mantener alguna relación con él, incluso epistolar. Como consecuencia, el padre Pío pasó 10 años de 1923 a 1933 aislado completamente del mundo exterior.

La transverberación es una gracia extraordinaria que algunos santos como Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz han recibido. El corazón de la persona escogida por Dios es traspasado por una flecha misteriosa o experimentado como un dardo que al penetrar deja tras de sí una herida de amor que quema mientras el alma es elevada a los niveles más altos de la contemplación del amor y del dolor. El Padre Pío recibió esta gracia extraordinaria el 5 de agosto de 1918. En gran simplicidad, el Padre le narró a su director espiritual lo sucedido: Yo estaba escuchando las confesiones de los jóvenes la noche del 5 de agosto cuando, de repente, me asusté grandemente al ver con los ojos de mi mente a un visitante celestial que se apareció frente a mí. En su mano llevaba algo que parecía como una lanza larga de hierro, con una punta muy aguda, parecía que salía fuego de la punta. Vi a la persona hundir la lanza violentamente en mi alma. Apenas pude quejarme y sentí como que me moría. Le dije al muchacho que saliera del confesionario, porque me sentía muy enfermo y no tenía fuerzas para continuar, este martirio duró sin interrupción hasta la mañana del 7 de agosto. Desde ese día siento una gran aflicción y una herida en mi alma que está siempre abierta y me causa agonía.

El Ángel Custodio.

Para el padre Pio su Ángel custodio era un amigo inseparable, y su devoción se los inculcaba a todos sus hijos espirituales, él se beneficiaba de la presencia de este ángel, el cual le hacía muchos favores, el siempre que se refería a su ángel decía: Es mi amigo, es nuestro amigo invencible que está siempre junto a nosotros desde el nacimiento, hasta la muerte(nuestra soledad es simplemente aparente, él siempre está a nuestro lado desde la mañana, a penas te despiertas y durante toda la jornada, hasta la noche siempre, siempre, siempre). Cuanto servicio nos hace nuestro ángel sin saberlo, ni advertirlo. Es un buen angelito, celeste personaje, inseparable compañero, insigne guerrero, benéfico ángel, mi hermano, como un familiar, buen secretario, pequeño compañero de mi infancia y mi gran traductor. Por eso era que el padre Pio confesaba a todas las personas que llegaban sin importar su idioma o dilecto, sin él no haber hecho estudios de lenguas, pero era que su ángel custodio le traducía, tanto hablado como escrito. El Padre Agustín le pregunto que quien le había enseñado el francés y él le respondió: Si la misión del ángel custodio es grande, la del mío es más grande aún, ya que debe hacer de maestro explicándome otras las lenguas y dialectos.

El Padre Rollero afirma que un día se presentaron 5 austriacos que querían confesarse con el Padre Pio, a pesar de no saber una palabra de italiano, pensando que el padre Pio los rechazaría por no entenderlos, pero al salir el primero, salió riéndose, y los otros salieron con la misma alegría. Días después le pregunte, que como había confesado a los austriacos, ya que no sabía el italiano y él me respondió: Cuando quiero entiendo todo.

En 1940 vino un sacerdote suizo y hablo en latín con el Padre Pio, antes de irse el sacerdote le encomendó a una enferma, el padre Pio le respondió en alemán: Se la encomendare a la Divina Misericordia, el sacerdote quedo impresionado del hecho.

El padre Agustín escribió en su diario: El padre Pio, no sabía ni francés, ni griego, su ángel custodio le explicaba todo y el padre respondía bien, la ayuda de este singular maestro era tan singular, que podía escribir en lenguas extranjeras. Un día vino una familia de estados Unidos, porque la niña era de padres italianos, deseaba hacer la primera comunión con el Padre Pio. La señorita María Pael la preparo, ya que la niña no sabía nada de italiano, la víspera de la primera comunión, María la llevo al padre Pio, para que la confesara, ofreciéndose de traductora, pero el padre Pio se no acepto, después de la confesión, ella le pregunto a la niña que si el padre Pio la había entendido y la niña respondió que sí y tú lo has entendido, si respondió la niña, Pero te ha hablado en inglés, si afirmo la niña.

Una vez le pregunte: ¿Padre como hace para entender tantas lenguas y dialectos? Respondió, mi ángel me ayuda y me traduce todo. Muchas veces los hijos espirituales acostumbraban a enviarle a su ángel custodio, con ocasión de determinadas necesidades, yo he usado este medio muchas veces. Le preguntamos al padre que si el ángel custodio ha ido a él y respondió: Es que creen que el ángel custodio es tan desobediente como ustedes.

En 1965, yo pasa gran parte de la noche acompañando al padre Pio, guardaba sus guantes y me iba a mi celda a descansar un poco, porque a la mañana siguiente debía acompañarlo hasta el altar, muchas veces cuando no me levantaba a tiempo, sentía a alguien tocar fuerte mi puerta, a veces sentía en mi sueño, una voz que me decía, Alecio levántate. Un día no me levante ni para la misa, ni para acompañarlo después con las confesiones, despertado por otros hermanos, fui a la celda del padre Pio y le dije: Discúlpeme padre, pero no me he despertado y me respondió: Tú crees que voy a mandarte siempre a mi ángel custodio para despertarte.

Sanación milagrosa del Padre Pio

Una de las curaciones más conocidas del Padre Pío, fue la de una niña llamada Gema, que había nacido sin pupilas en los ojos. La abuelita de ésta la llevó a San Giovanni Rotonda con la esperanza de que el Señor obrara un milagro a través de la intercesión del Padre Pio. El Padre la bendijo e hizo la señal de la cruz sobre sus ojos. La niña recuperó la vista, aunque el milagro no terminó allí. Gema vio desde ese momento, sin nunca tener pupilas. Ya de adulta, Gema entró en la Vida Religiosa.

El Padre Pio y los niños

El Padre tenía también un gran amor por los niños. Cuando se le pedía la intercesión por el nacimiento de algún bebé que viniese con problemas, o por algún niño que estuviese enfermo, intercedía hasta conseguir la gracia. Un canciller a cuya esposa se le aproximaba el parto que se presentaba lleno de dificultades, fue a consultar con el Padre y a pedir sus oraciones. «Vete tranquilo, le dijo el Padre, y nada de operaciones». En el momento del parto la situación se complicó y los médicos le dijeron que si no operaban enseguida temían por la vida, tanto de la madre como del bebé. El canciller desesperado se fue al cuarto que estaba al lado donde había una fotografía del Padre Pío en la pared y delante de ella comenzó a insultarlo y a decirle palabrotas. No había terminado de desahogarse cuando escuchó el llanto de un bebé. Salió corriendo hacia el cuarto de su esposa y encontró un hermoso varoncito nacido, sin que no tuvieran que operar, para admiración de los médicos. Después de algunos días, el canciller fue a San Giovanni a confesarse y a darle las gracias al Padre, el cual le respondió: Está bien, pero todas las palabrotas y los insultos que dijiste delante de mi fotografía, no tienes que decirlos más.

En otra ocasión, un niño de San Giovanni Rotondo, que estaba gravemente enfermo y el cual se esperaba que podía morir en cualquier momento, se echó a reír y recuperó la salud de forma casi instantánea. La madre le preguntó qué sentía y el niño le respondió: Mamá, Padre Pío, me hizo cosquillas en el pie. El Padre le había hecho cosquillas en el pie y se sanó.

Casa alivio del sufrimiento

La tarde del 9 de enero de 1940, el Padre Pío reunió a tres de sus grandes amigos espirituales y les propuso un proyecto al cual él mismo se refirió como su obra más grande aquí en la tierra: la fundación de un hospital que habría de llamarse: Casa Alivio del Sufrimiento. El Padre sacó una moneda de oro de su bolsillo que había recibido en una ocasión como regalo y dijo: Esta es la primera piedra. El 5 de mayo de 1956 se inauguró el hospital con la bendición del cardenal Lercaro y un inspirado discurso del Papa Pío XII. La finalidad del hospital es curar al enfermo tanto espiritual como físicamente: la fe y la ciencia, la mística y la medicina, todos de acuerdo para auxiliar las personas enfermas del cuerpo y del alma.

La envidia humana se echó encima de la obra del Padre Pío. Desde 1959, periódicos y semanarios empezaron a publicar artículos y reportajes mezquinos y calumniosos contra la «Casa Alivio del Sufrimiento». Para quitar al Padre los donativos que le llegaban de todas partes del mundo para el sostenimiento de la Casa, sus enemigos envidiosos planearon una serie de documentaciones falsas y hasta llegaron sacrílegamente a colocar micrófonos en su confesionario para sorprenderlo en error.

Algunas oficinas de la Curia Romana condujeron investigaciones, le quitaron la administración de la Casa Alivio del Sufrimiento y sus Grupos de Oración, fueron dejados en el abandono. A los fieles se les recomendó no asistir a sus Misas ni confesarse con él.

El Padre Pío sufrió mucho a causa de esta última persecución que duró hasta su muerte, pero su fidelidad y amor intenso hacia la Santa Madre Iglesia, fue firme y constante. En medio del dolor que este sufrimiento le causaba, solía decir: «Dulce es la mano de la Iglesia también cuando golpea, porque es la mano de una madre».

50 años de dolor y sangre

El viernes 20 de septiembre de 1968, el Padre Pío cumplía 50 años de haber recibido los estigmas del Señor. Fue grande la celebración en San Giovanni. El Padre Pío celebró la Misa a la hora acostumbrada. Alrededor del altar había 50 grandes macetas con rosas rojas para sus 50 años de sangre… De la misma manera milagrosa como los estigmas habían aparecido en su cuerpo 50 años antes, ahora, unos días antes de su muerte, habían desaparecido sin dejar rastro alguno, con lo cual el Señor ha confirmado su origen místico y sobrenatural.

Padre Pío, Tres días después, murmurando por largas horas «¡Jesús, María!», muere el Padre Pío, el 23 de septiembre de 1968. Los que estaban presentes quedaron largo tiempo en silencio y en oración. Después estalló un largo e irrefrenable llanto.

Muchas han sido las curaciones y conversiones concedidas por la intercesión del Padre Pío e innumerables milagros han sido reportados a la Santa Sede.

Los preliminares de su Causa se iniciaron en noviembre de 1969. El 18 de diciembre de 1997, Su Santidad Juan Pablo II, lo declaró venerable. Este paso, aunque no tan ceremonioso como la beatificación, es ciertamente la parte más importante del proceso. El venerable Padre Pío, fue beatificado el 2 de mayo de 1999. Tan grande fue la multitud en la Misa de beatificación, que desbordaron la Plaza de San Pedro y toda la Avenida de la Conciliación hasta el río Tíber sin ser estos lugares suficientes. Millones de personas además lo contemplaron por la televisión en el mundo entero.

El día 16 de junio del 2002, su Santidad Juan Pablo II canonizó al Beato Padre Pío. Es el primer sacerdote canonizado que ha recibido los estigmas de nuestro Señor Jesucristo. Un gran Santo para la Iglesia de hoy

El cuerpo incorrupto del Padre Pío puede verse en San Giovanni Rotondo (Italia). Durante el año jubilar de la Misericordia, su cuerpo será trasladado a Roma para su veneración en la Basílica de San Pedro, por expreso deseo del Papa Francisco, entre el 8 y el 14 de febrero de 2016.

Cada vez que un fiel se acercaba a Padre Pío, para pedir ayuda y consejos espirituales, por alguna necesidad o urgencia por la que estaban pasando él, siempre les repetía sin descanso: “Tengamos la firme esperanza de ser escuchados, confiados en la promesa que nos hace el Divino Maestro: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá… Porque todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os será dado”.