San Pedro Apóstol

fotos simon pedro apostol

Oh San Pedro vengo a ti,

con mi alma triste, desolada y abatida,

transfórmame, ilumíname y lléname de fe,

del mismo modo que Jesús hizo con tu vida,

cuando te envió al espíritu santo.

Te suplico me concedas el milagro (hacer la petición).

Así como cuando le imponías las manos a los enfermos,

en nombre de Jesús y todos eran sanados.

Yo tengo mucha fe que tú me lo vas a conceder,

como cuando el solo pasar por lado de los enfermos,

tu sombra sanaba a todos los que tenían fe,

de que el milagro se me va a conceder.

Te lo pido por los méritos de nuestro señor Jesucristo.

Amen.

Oración San Pedro apóstol

Príncipe de los Apóstoles y de la Iglesia Católica:

por aquella obediencia con que, a la primera voz

dejaste cuanto tenías en el mundo para seguir a Cristo;

por aquella fe con que creíste y confesaste por Hijo de Dios a tu Maestro;

por aquella humildad con que, viéndole a tus pies,

rehusaste que te los lavase;

por aquellas lágrimas con que amargamente lloraste tus negaciones;

por aquella vigilancia con que cuidaste como pastor universal del rebaño que se te había encomendado;

finalmente, por aquella imponderable fortaleza con que diste por tu

Redentor tu vida, te suplico Apóstol glorioso,

por tu actual sucesor el Vicario de Cristo.

Alcánzame que imite del Señor

esas virtudes tuyas con la victoria de todas mis pasiones;

y concédeme especialmente el don del arrepentimiento para que,

purificado de toda culpa, goce de tu amable compañía en la gloria.

Amén.

 

Biografía de San Pedro

Simón Pedro nació en Betsaida, Galilea, Israel; se desempeñaba como pescador y pastor junto a su hermano Andrés, quien también fue seguidor y apóstol de Jesús.

Pedro tenía una vida simple, vivía con su esposa, su hija y su suegra en Cafarnaúm.

La biblia nos cuenta que su suegra estuvo muy enferma con una fiebre de 38 grados, pero el señor tuvo compasión y la sano.

Pedro tenía la debilidad de no confiar en sí mismo y de ignorar los consejos y nos muestra su restauración Espiritual.

Pedro comenzó a oír las enseñanzas de Jesús de Nazaret, hasta que decidió aceptar su llamado y unirse a su labor para compartir la palabra de Dios.

Poco a poco se fueron conformando un grupo de hombres, en su mayoría de pescadores, también se integró su hermano Andrés y sus hijos Zebedeo, Santiago y Juan, este grupo de hombres fueron llamados los doce apóstoles.

Simón Pedro es el líder de los apóstoles, donde Jesús le encarga que cuide su rebaño.

Pedro era de temperamento impetuoso, pero presto al hablar y muy devoto de la palabra de Dios.

el apostol simon pedro

Pedro es recordado por decirle a Jesús: ¨donde sea necesario moriré contigo, no te negare, mi viva pondré por ti¨, pero Jesús le responde: ¨Pedro antes que el gallo cante dos veces tú más negado tres veces¨.

Pedro era su apóstol más curioso y el que más preguntas le hacía a Jesús, donde le dice: “Señor, ¿cuántas veces deberé perdonar a mi hermano, si me hace algo malo?” Jesús le contestó: “hasta setenta veces siete.” (Mateo 18, 21-22).

Jesús nos enseña cómo se debe corregir al hermano, que debe ser de forma fraternal, amorosa y paciente, Pedro queda muy impactado por estas palabras. El número siete significa plenitud, es decir, Pedro cuestiona a Cristo si debe de perdonar siempre. La respuesta es más que afirmativa.

Es un sí total. El perdón debe darse 70 veces 7, o sea, 70 veces siempre: Nunca debe ser negado.

Simón o Simeón fue su primer nombre, en hebreo significa Dios ha escuchado, Simón le dice a su hermano menor Andrés, hemos encontrado al mesías y le presento a Jesús.

Aunque Pedro no lo convence tanto la sanación de su suegra, su cambio se dio cuando se presentó a la orilla del mar y los Apóstol se encontraban muy triste porque en toda la noche no habían pescado nada, Jesús les dijo: tirad la red, lo cual Pedro confió y tuvieron la mejor pesca de sus vidas.

Con este acto Pedro comprende los poderes de nuestro señor Jesús y le ofrece la mitad de las ganancias, Pero Jesús le responde: No soy yo el que quiero ser pescador, soy yo el que te va a convertir en pescador de hombres, Pedro no entendía lo que Jesús le decía, pero Jesús le dijo: Sígame y lo entenderás. Simón abandono todo y siguió a Jesús por todas partes.

Pedro contemplo a Jesús cuando ascendió al cielo, donde les dice: ir por todo el mundo predicando el evangelio. Cuando el Espíritu Santo cayó sobre todos los discípulos, fue a Pedro que le toco predicar el primer sermón, donde tuvo una gran respuesta, se convierten 3000 almas al cristianismo, demostrando su gran poder de palabra y nos demuestra el poder de Jesús.

Pedro estuvo con Jesús en el monte donde vio la hija de Jairo resucitar entre los muertos.

La historia de San Pedro

Pedro era un apóstol y un misionero que dio su vida por Jesús, dejando todo por seguirlo. Fue el único apóstol que salto al mar al encuentro del Señor y todo por la fe que tenía, Pedro no pudo caminar sobre el agua, se hundió, pero no por falto de fe, sino por el fuerte viento.

El símbolo apostólico de San Pedro es una cruz invertida, con dos llaves cruzadas, siendo un símbolo de la iglesia católica, la llave de oro simboliza al cielo y la de plata la del infierno, donde representan el poder de atar y desatar, donde Jesús se las entrega a Simón como símbolo de supremacía, sobre los demás discípulos y apóstoles.

Dios no elige ni a doctores de la ley, ni a los capacitados, sino que capacita a los elegidos, como hizo con los pescadores que no eran letrados y carecían de estudio.

San Pedro carecía de estudios, pero pronto se distinguió entre los discípulos por su fuerte personalidad y su cercanía al maestro, siendo frecuentemente el líder y el portavoz del grupo.

A través de los evangelios puede trazarse un perfil bastante completo de su personalidad y su gran amor a la palabra de Dios.

Junto con Santiago Apóstol y San Juan Evangelista, Pedro tuvo la oportunidad y el privilegio de participar en rituales íntimos de los que quedaban excluidos los demás apóstoles, se dice que Jesús debió ser a menudo huésped de la familia de Pedro.

Cierto día Jesús les pregunta a sus apóstoles, la gente dice muchas cosas sobre mí y usted quien decís que soy yo, Pedro afirmó la divinidad, quien por inspiración divina le dice: Tu eres el Cristo, el hijo del Dios viviente (Mat. 16, 16).

Jesús juzgó la afirmación como efecto de una iluminación de lo alto y le dijo: Bienaventurado eres tú, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo revelo carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

Simón yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta roca edificare mi iglesia (Mateo 16:18). Te daré las llaves del reino de los cielos, todo lo que atares sobre la tierra será también atado en los cielos y todo lo que desatares sobre la tierra, será también desatado en los cielos- (Mat. 18-18).

Aquí la palabra llave, es un símbolo de autoridad, donde Jesús, le da a Pedro la autoridad de hablar en su nombre, difundiendo el evangelio por todo el mundo.

Fueron muchas las ocasiones en que los discípulos no estabas de acuerdo con los sermones de Jesús, donde se sentían contrariados y lo abandonaban, como cuando Jesús les dijo: que tenían ante sí al enviado de Dios, quien entregaría su vida para darle a la humanidad la posibilidad de vivir para siempre. Para lograrlo, Jesús se comparó a sí mismo al maná, el pan que cayó del cielo en los días de Moisés.

Explicó que para obtener la vida era necesario comer su carne y beber su sangre, el que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el día final.

Es entonces cuando, como vimos al principio del capítulo, muchos se molestan y dicen: Este discurso es ofensivo; ¿quién puede escucharlo? Incluso varios discípulos de Jesús deciden abandonarlo (Juan 6:48-60, 66). Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?

Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende?

¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero? El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo les hablo son espíritu y son vida.

Pero hay algunos de vosotros que no creen, porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién le había de entregar.

Y les dijo a los apóstoles: ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre, Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.

Pedro siempre fue el apóstol más entusiasmado y seguidor de Jesús, pero a la vez es el más débil y lleno de miedo, donde por falta de fe negó a Jesús.

Después de este episodio y de la crucifixión y resurrección de Jesús, Pedro nunca más volvió a flaquear en su fe y fue el encargado de fundar la iglesia católica de Dios.

Años después fue encarcelado por orden del rey Herodes Agripa, aunque pudo escapar y abandonar Jerusalén, siguió con su misión de propagar la nueva religión por Siria, Asia y Grecia.

El primer papa San Pedro escribió cartas que forman parte del nuevo testamento y en ellas nos exhorta a vivir en la santidad y llevar una vida en claridad unidos con Cristo, en todas sus escrituras tiene presente el ejemplo de nuestro señor Jesucristo.

El Papa Simón Pedro nos enseñó con su ejemplo, que bebemos actuar con inteligencia, dominio propio y poner todas nuestras esperanzas en la gracia de nuestro señor Jesucristo y ser hijos obedientes.

Simón exclamaba constantemente: ahora que se han purificado obedeciendo a la verdad de Dios y tienen un amor sincero por su prójimo, ámense de todo corazón, los unos a los otros.

Pedro, nos invita a nacer de nuevo espiritualmente, a través de las enseñanzas de Jesús, aunque él lo vio y le amó, nosotros también podemos amarlo y sentirlo dentro de nuestros corazones, aunque no le hayamos visto.

Pedro era el punto de referencia de todos los cristianos y se dirigió a Roma a seguir la misión de Jesucristo, pero al poco tiempo de llegar a Roma le toca abandonar la ciudad para evitar ser encarcelado. Unos días después Pedro tuvo una visión donde Jesús le decía: voy a ocupar tu sitio en Roma, yo he dado mi vida por todos los pecadores y los cristianos en Roma necesitan un guía. Pedro le suplica que le vuelva a perdonar y le dice: volveré a Roma, porque allí está mi lugar, al llegar a Roma Pedro fue crucificado. Jesús dijo: Pedro entregara su vida por su rebaño y por su fe, donde a través de su muerte glorificaría a Dios.

Luego de haber sido encarcelado por el emperador Nerón, Pedro muere crucificado boca abajo por petición suya, para no imitar la muerte de su maestro, ya que no era digno que fuera crucificado como él; Pedro entrega su vida por el rebaño de Jesús.

Una tradición poco contrastada sitúa su tumba en la colina del Vaticano, lugar en donde el emperador Constantino hizo levantar en el siglo IV la basílica de San Pedro y San Pablo.

La Fiesta de San Pedro y San Pablo, cuyo nombre oficial es solemnidad conjunta de San Pedro y San Pablo es la conmemoración del martirio en Roma de los apóstoles Simón Pedro y Pablo de Tarso, celebrada el 29 de junio. Es una de las mayores celebraciones religiosas para los cristianos católicos y ortodoxos.

Milagros de San Pedro.

Mientras estaba Pedro y Juan en la puerta del templo la hermosa, pasaba una un cojo de nacimiento pidiendo dinero, a lo que Pedro le dice: no tengo plata, ni oro, pero lo que tengo te doy y en el nombre de Jesucristo levántate y anda, Pedro lo toma de la mano derecha y de inmediato sus pies de afirmaron, el hombre lleno de felicidad entra saltando al templo. Después de este milagro Pedro le dice al pueblo en su mayoría judíos: por la fe en Jesús, el autor de la vida es que este fue sanado y en ningún otro hay salvación. Por este milagro más de 5000 judíos se convirtieron.

La biblia narra innumerable milagros de Simón Pedro y en las ciudades vecinas traían enfermos y endemoniados para ponerlos cerca de donde pasara San Pedro, ya que si su presencia los tocaba, eran sanados; gracias a su poder de sanación el número de cristianos aumento.

 

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