Oración a San José de Cupertino

oracion san jose cupertino para un parcial

Oh glorioso San José,

ayúdame a tener un corazón:

humilde, obediente y sereno como el tuyo,

llena mi vida de bondad, fe y esperanza,

en nuestra Madre María.

Intercede ante nuestro Padre Celestial,

para que mi hijo pueda aprobar el examen,

para pasar a la Universidad,

ayúdalo hacer una persona de bien,

útil a la sociedad y a su familia.

Amén.

Oración San Juan de Cupertino por los exámenes y estudiantes

Oh glorioso San José de Cupertino,

que en la tierra obtuviste de Dios,

la gracia que te preguntaran en tu examen,

solamente las preguntas que conocías.

Consigue para mí que este examen que voy a presentar,

me pregunten sobre todos los conocimientos que tengo presentes,

te lo pido por los méritos de nuestra Señora la Virgen María.

Amén.

imagen de san jose de cupertino

La biografía de San José de Cupertino

San José nació en 1603 en Cupertino, en la diócesis de Nardo del Reino de Nápoles.

Vivió hasta los 60 años y fue canonizado casi cien años después de su muerte.

Su padre murió antes de su nacimiento y la madre lo pario en un establo, a los cinco años se dedicó a la oración y a menudo permanecía inmóvil, su madre lo trataba con dureza y consideraba como una persona inútil.

Él trató de aprender el oficio de fabricar zapatos, pero nunca fue hábil para el trabajo.

A una corta edad se sintió atraído por la vida religiosa y trató de unirse a un grupo de frailes franciscanos conventuales en su ciudad natal, pero fue rechazado.

Luego pidió unirse a un grupo de frailes capuchinos cerca de su ciudad y fue aceptado, pero ese acuerdo terminó pronto, ya que sus frecuentes éxtasis religiosos, le dificultaban el trabajo.

A los 17 años se convirtió en capuchino, pero sus deficiencias intelectuales y éxtasis frecuentes, no le permitían continuar en el convento, porque dejaba caer montones de platos y se olvidaba de sus labores, por lo que regreso a su hogar.

Su madre no se alegró de verlo regresar a casa al tener 18 años y para deshacerse de José, suplicó a su hermano un fraile franciscano, que lo admitiera en el convento y gracias a esto el joven ingresó como criado al monasterio franciscano.

Le dieron un hábito de terciario y lo pusieron a trabajar en los establos, en este tiempo José comenzó a cambiar, se volvió más cuidadoso con su trabajo y oraba con más constancia.

A pesar de su analfabetismo, los franciscanos estaban muy impresionados por la obediencia y carisma del joven, que lo hicieron candidato para estudiar para sacerdote.

Los fieles celebran su fiesta el 18 de septiembre.

Diacono y Sacerdote.

Aunque era distraído y lento para aprender, fue iluminado por el cielo, lo que le ayudo alcanzar la bendición de ser sacerdote, siendo ordenado diácono y sacerdote por obra y milagro de nuestro Señor Jesucristo.

José recibió el sacerdocio de una manera milagrosa, ya que a los 10 primeros seminaristas a los que el obispo pregunto, respondieron de forma magistral y quedo tan impresionado que no le pregunto nada a José, quien era el siguiente y no se sentía bien preparado.

El obispo admitió a todos los candidatos y por lo tanto José fue ordenado en 1628, después de haber sido eximido de exámenes que probablemente no podría haber aprobado

José promovía la devoción a la Virgen María, como maravilloso camino a una vida cristiana más profunda y de amor a Jesucristo.

Luego de su ordenación al sacerdocio, se entregó por completo a una vida de devoción al Señor y a su iglesia.

La historia de quien fue San José de Cupertino

Es conocido como el santo volador, su vida se caracterizó por éxtasis y levitaciones, entraba en éxtasis con frecuencia durante la santa Misa y cuando rezando los salmos de la Biblia.

Fue nombrado patrono de los cosmonautas por el don de la levitación y de los estudiantes por las dificultades que debió atravesar en sus estudios, es el protector de los estudiantes en sus exámenes y es el santo patrón de los aviadores.

San José de Cupertino también tenía el don de bilocación, ósea estar en dos lugares el mismo tiempo, en su pueblo paso como un hombre tonto, porque las cosas se le olvidaban con facilidad, no retenía lo que aprendía, pero ejercito la memoria en un monasterio y los resultados fueron impresionante.

Sus predicaciones eran sencillas, pero el contenido tenía mucha profundidad, poniendo toda su confianza en el señor y la Virgen experimento la elevación, tenía el privilegio de gozar de varios dones como: la sanación, carisma y bendición.

Era el elegido por sus superiores como exorcista de los demonios, pero él se consideraba indigno de hacerlo, pero cuando actuaba para sacar demonios era muy efectivo y decía la siguiente frase: ¨Sal de esta persona si lo deseas, pero no lo hagas por mí, sino por la obediencia que le debo a mis superiores¨, y el demonio salía de inmediato.

Tenía el don de comunicarse con los animales, cuando pasaba por el campo y oraba, las ovejas y las vacas se reunían a su alrededor y escuchaban atentas sus oraciones, las golondrinas también volaban alrededor de su cabeza, acompañando su camino.

Durante su vida sufrió muchos desprecios y humillaciones, pero sin embargo su devoción al señor y a la virgen iban aumentando cada día más.

Nuestra Señora nos dice en la Magnifica: El Señor levanta al desvalido y al pobre, se fija en el humilde y lo sienta con los príncipes; esto hizo el Señor con José de Cupertino.

De Cupertino salía un olor a santidad, un perfume sobre natural de su pureza interior y por eso siempre sabían en que rincón o lugar del convento estaba.

Tenía el don de leer la profundidad del alma y saber lo que atormentaba a las personas en la confesión, la luz de Dios lo iluminaba y penetraba lo más profundo del corazón de las personas, para ayudarlos a salir de las tinieblas y llenarlos de bendiciones.

Vida religiosa y mística

La investigación sobre la vida de José de Cupertino encontró que, durante su vida, tuvo diversos fenómenos místicos de orden corporal, como entrar en éxtasis, un estado donde no sentía nada, aunque lo pincharan con agujas, le dieran golpes con palos, lo quemaran con velas encendidas. Lo único que lo hacía volver en sí, era oír la voz de su superior que lo llamaba a cumplir sus deberes.

Cuando regresaba a su estado normal, pedía perdón a sus compañeros diciéndoles: excúsenme por estos ataques de mareo que me dan.

Sus superiores lo enviaban constantemente a los pueblos a pedir limosna para los más necesitados.

Dones de San José de Cupertino

Don de bilocación: significa estar en dos lugares al mismo tiempo, cuando su madre estaba en agonía en el pueblo de Cupertino, José estaba en Asís donde percibió la necesidad de su madre, en ese momento se resplandece en la habitación de su madre, era José para atender a su madre, que al verlo exclamo: Oh padre José, oh mi hijo, y muere al instante.

En Asís sus superiores le preguntaron porque estaba llorando y él les cuenta que su madre acababa de fallecer, al poco tiempo reciben una carta que confirmaría la muerte de su madre.

Las Levitaciones: fue llevado ante el Papa Urbano VIII, quien deseaba saber si eran ciertos los éxtasis y la levitación del fraile, San José se presentó y ante el pontífice se elevó por los aires, ante el asombro de los presentes. también predijo el día y la hora de la muerte del Papa Urbano VIII y del Papa Inocencio X y predijo el ascenso al trono de Juan Casimiro.

Milagros de San José de Cupertino.

  • Un día mientras pedía limosna en una casa, vio a una niña llorando y José para consolarla le mostro el crucifijo, y le pidió que le diera un beso, de inmediato la niña se levantó y camino a donde José, en ese momento salió su madre y asombrada grito milagro, milagro. Su niña era paralitica de nacimiento y caminaba ahora normalmente.
  • Fue bendecido por Dios con muchos milagros, aunque él decía que era mediación de la virgen María, uno de los sucesos más famosos fue cuando 10 obreros deseaban llevar una cruz pesada a una montaña, pero les fue imposible y José se elevo por los aires con la cruz y la llevo hasta la cima del monte.
  • Curo a un hombre de sus llagas, haciendo la señal de la cruz.
  • Los mancos y cojos eran sanados al besar su crucifijo.
  • Cura a un ciego colocando una capa sobre su cabeza.
  • Los enfermos de una plaga tenían fiebre altísima y se curaban cuando el santo les hacia la señal de la cruz sobre su frente.
  • También multiplicaba panes, miel, vino y cualquier comida que se le ponía adelante.
  • Con la señal de la cruz resucitaba muertos.
  • San José nunca acepto sus méritos por sus milagros, siempre se los acreditaba a su madre María, a la que siempre desde su infancia le tuvo una gran devoción.
  • El Papa Benedito XIV, que era demasiado rigoroso para aceptar milagros, estudio detenidamente la vida de San José de Cupertino y declaro: Todos estos hechos no se pueden explicar, sino que es una intervención muy especial de Dios.
  • José sus últimos años de su vida fue enviado a conventos muy alejados, donde nadie pudiera hablar con él, pero la gente siempre se enteraba dónde estaba y salían en su búsqueda, por lo que lo enviaban a conventos más apartados.

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